El Gobierno Petro gasta menos dinero de lo presupuestado y las finanzas públicas se tensan

El Gobierno apenas ejecutó el 87,9% del presupuesto en 2025, por debajo del promedio histórico. Aunque los impuestos crecieron 9,7%, no alcanzaron las metas proyectadas. El déficit fiscal alcanzó máximos en 20 años, excepto en pandemia, dejando las arcas del Estado con poco margen para maniobrar.
El presupuesto que aprobó el Gobierno Petro en 2025 llegó con un problema: no lo gastó completo. Según un análisis de Corficolombiana, solo ejecutó el 87,9% de lo que había planeado. Para ponerlo en perspectiva, esto está 2,2 puntos por debajo de lo que históricamente ha gastado Colombia desde el año 2000. Aunque el Gobierno mejoró frente a 2024, cuando apenas ejecutó el 82%, el resultado sigue siendo inferior al promedio de dos décadas.
El dinero que sí se comprometió a gastar sumó 343,9 billones de pesos. La inversión fue particularmente lenta: solo se ejecutó el 66% de lo presupuestado en proyectos, cifra que quedó casi 10 puntos por debajo del histórico. Los sectores que mejor gastaron fueron Educación, Salud y Protección Social, y Defensa. En el otro extremo, Presidencia, Deporte y Planeación dejaron dinero sobre la mesa.
El recaudo de impuestos creció, pero no lo suficiente. En todo 2025 el Gobierno recaudó 270,3 billones de pesos en tributos, un aumento de 9,7% respecto a 2024. El impuesto de renta fue el principal protagonista de este crecimiento, con un incremento de 10,6%. Sin embargo, esto quedó 10 billones de pesos corto frente a lo que el Gobierno había proyectado en su plan fiscal de mediano plazo. Es como haber planeado ingresos de 100 pero solo recibir 96.4.
Las finanzas públicas están bajo presión. Hasta noviembre, el déficit fiscal (lo que el Estado gasta más allá de lo que recauda) alcanzó el 6,0% del Producto Interno Bruto, el nivel más alto en dos décadas salvo durante la pandemia. El déficit primario, que excluye los gastos en deuda, llegó al 3,2% del PIB. Estas cifras muestran un Gobierno gastando más de lo que ingresa.
Las arcas están secas. A principios de febrero, el Tesoro Nacional tenía apenas 12,5 billones de pesos en caja, el nivel más bajo para esta época en los últimos cinco años. Esto significa que el Gobierno tiene poco dinero de respaldo para enfrentar gastos inesperados o cubrir sus obligaciones mientras llegan los recaudos tributarios. Es como andar con la billetera prácticamente vacía.
Fuente original: El Colombiano - Negocios