El empleo formal crece pese al aumento del salario mínimo, desafiando los pronósticos

Contrario a lo que muchos empresarios temían, el mercado laboral colombiano ha mostrado un cambio sorprendente: entre enero de 2025 y enero de 2026, el empleo formal creció 2,5% mientras el informal cayó 6%. El aumento del 23% en el salario mínimo no destruyó empleos, sino que provocó una recomposición hacia trabajos formales, aunque la informalidad sigue afectando al 55% de los ocupados del país.
Cuando el gobierno aumentó el salario mínimo 23% para 2026, muchos empresarios levantaron las manos. Las alarmas sonaron: pérdida de empleos, cierre de pequeñas empresas, huida hacia la informalidad. Pero los números de enero pintan otra historia. Según un análisis del Observatorio de Laboral y de Seguridad Social de la Universidad Externado, el mercado laboral hizo exactamente lo opuesto a lo que se pronosticaba.
Los datos son claros. Mientras que el empleo asalariado creció apenas 0,2% año a año (una desaceleración moderada), la composición del empleo cambió radicalmente. Entre enero de 2025 y enero de 2026 se crearon 189.000 puestos asalariados formales. Al mismo tiempo, desaparecieron 171.000 empleos informales. Eso representa un crecimiento del empleo formal del 2,5% y una caída de la informalidad del 6%. No es que haya más empleos totales; es que están migrando hacia la formalidad.
Lo más sorprendente viene en los detalles. Se esperaba que las grandes empresas aguantaran mejor el golpe del aumento salarial y que las microempresas se vieran destrozadas. Pasó al revés. Las microempresas aumentaron su nómina formal en 10,9%, las pequeñas en 3,2%, y las grandes apenas en 1,5%. Los sectores también mostraron esta dinámica: en comercio, 140.000 empleos informales se convirtieron en 139.000 formales. En actividades artísticas, ocurrió algo parecido. Transporte, información, comunicaciones y servicios profesionales también ganaron empleos formales significativos.
Pero aquí viene el talón de Aquiles. Esta recomposición no significa que el mercado laboral se haya sanado de raíz. La informalidad sigue siendo estructural en Colombia: más del 55% de los trabajadores continúa en empleos sin protección social. En zonas rurales supera el 80%. Lo que pasó fue un cambio interno, una migración desde lo más precario hacia lo formal, pero sin que el empleo total se expandiera de manera significativa. Es decir, la economía no creció más, sino que se reorganizó.
Los analistas plantean una pregunta incómoda que el mercado laboral sigue sin responder completamente: si los empresarios critican tanto el aumento salarial y la carga laboral, ¿por qué simultáneamente están formalizando empleos? Esa contradicción abre la puerta a una discusión más profunda sobre qué realmente determina las decisiones de empleo en Colombia y cuánto peso tiene realmente la política salarial en todo esto.
Fuente original: Portafolio - Empleo