El ejercicio grupal: la nueva forma de hacer amigos, encontrar pareja y fortalecer la salud mental

Después de la pandemia, entrenar en grupo se convirtió en mucho más que actividad física. En ciudades como Bogotá, los espacios para ejercitarse se transformaron en lugares de encuentro donde las personas construyen relaciones genuinas, encuentran comunidad y hasta pareja. Expertos explican que compartir el esfuerzo físico crea vínculos más auténticos que las aplicaciones de citas, porque permite conocer a las personas en su forma más real.
Hace poco era común ver a la gente entrenando sola, con audífonos puestos y sin interactuar con nadie. Hoy eso cambió. Después de la pandemia, muchas personas sintieron la necesidad de salir de casa y conectar con otros, y encontraron en el ejercicio grupal la excusa perfecta. En Bogotá, los grupos de running, las clases colectivas y otros encuentros deportivos dejaron de ser solo espacios para ponerse en forma. Se convirtieron en comunidades donde nacen amistades, se generan vínculos románticos y la gente se siente parte de algo más grande.
Camilo Sarasti, CEO de Smart Fit Clúster Andino, explica que este cambio es profundo. "Los usuarios llegan a entrenar, pero se quedan a conectar. El acondicionamiento físico se ha transformado en un catalizador de bienestar integral, donde la salud mental y la necesidad humana de pertenecer a una comunidad tienen el mismo peso que el rendimiento muscular". Iniciativas como Midnight Runners, una comunidad global que también opera en Bogotá, organizan sesiones de entrenamiento en espacios urbanos que combinan ejercicio con socialización. Algunos encuentros terminan en fiesta; otros en conversaciones profundas. Lo importante es que todas crean comunidad mientras se hace actividad física.
Según John Edison Chaparro Garcés, profesor de Psicología de la Universidad Católica de Colombia, la clave está en la repetición. Ver a una persona varias veces en estos espacios disminuye la distancia social y aumenta la sensación de atracción y similitud. "Estos aspectos facilitan la conversación, los temas en común y empiezan a generar identidad. Sentirse parte de un grupo puede favorecer el compromiso y la pertenencia". El esfuerzo compartido produce una experiencia emocional que va más allá de lo individual. Estudios demuestran que moverse junto a otra persona aumenta la sensación de vinculación social.
Lo interesante es que estas relaciones evolucionan. Aunque al principio giran alrededor del entrenamiento, con el tiempo las conversaciones incluyen temas más íntimos: trabajo, familia, proyectos. La relación se vuelve más profunda. Chaparro señala que esto es diferente a conocer gente por aplicaciones de citas. En el deporte, la conexión es más genuina desde el inicio porque "las personas no solo muestran cómo quieren ser vistas, sino que también se relacionan y tienen una serie de rutinas". Se puede observar cómo tratan a otros, cómo responden ante la competencia, si son constantes. Todo eso ayuda a identificar si realmente queremos vincularnos con esas personas.
Sarasti agrega que la vulnerabilidad compartida en estos espacios "crea una complicidad inmediata". Cuando las personas se encuentran en un entorno enfocado en el bienestar, parten desde un punto positivo: el interés mutuo por un estilo de vida activo. Además, las metas compartidas crean una dirección común, ya sea mejorar la fuerza o trabajar en la salud mental. En psicología esto se llama cohesión de tarea, y está comprobado que aumenta el compromiso y la permanencia en los grupos.
Chaparro subraya que estos espacios van mucho más allá del ejercicio: "Estos espacios no solo mejoran las condiciones físicas. También pueden convertirse en escenarios importantes para la amistad, la pertenencia, el bienestar emocional y para satisfacer necesidades fundamentales de todos los seres humanos". Sarasti concluye que las propuestas para entrenar seguirán evolucionando hacia modelos más comunitarios e integrales, donde la gente encuentre no solo una forma de mantenerse en forma, sino también de crear vínculos genuinos y fortalecer una comunidad basada en el apoyo mutuo y la salud.
Fuente original: El Tiempo - Vida