El capital privado frenó en seco: invirtió apenas 3% en 2025 pero acumula dinero para mejores tiempos

Los fondos de capital privado colombianos crecieron apenas un 3% en inversiones durante 2025, aunque levantaron 30% más dinero para futuras apuestas. En 14 años han invertido US$23.500 millones en diversos sectores, pero están esperando mejores señales de estabilidad jurídica. La industria generó casi medio millón de empleos formales el año pasado.
El dinero privado que financia grandes proyectos en Colombia prácticamente se quedó quieto en 2025. Los fondos de capital privado solo invirtieron un 3% más que el año anterior, una cifra que contrasta fuertemente con lo que ocurrió en sus arcas: levantaron 30% más capital. En otras palabras, tienen el dinero en la mano pero todavía no encuentran razones para gastarlo.
Paola García, presidenta de Colcapital, la asociación que agrupa a estos inversores, explica esta paradoja de una forma clara: "los fondos esperan un cambio y resalto que para la industria de fondos e inversionistas en general hay un tema clave que es la palabra confianza para invertir y la estabilidad jurídica es un habilitador de la inversión". Dicho en criollo, inversionistas miran con recelo y esperan señales más sólidas del país antes de soltar el capital acumulado.
La historia reciente de estos fondos muestra por qué son cautelosos. En los últimos 14 años han invertido US$23.500 millones en todo tipo de sectores, desde infraestructura hasta tecnología, llegando a 28 de los 32 departamentos. Comprometieron más dinero aún (US$31.500 millones) pero no todos esos compromisos se han convertido en desembolsos reales. García menciona operaciones concretas de 2025 como el aumento de participación de Brookfield en Isagen o la venta de Smart Fit por parte de Patria Investment, pero la velocidad general sigue siendo lenta.
Estos inversores funcionan diferente a los especuladores. Trabajan de manera anticíclica, es decir, apuestan a largo plazo. Sus proyectos maduran en más de una década, lo que significa que no entran en pánico por coyunturas cortas. Sin embargo, García advierte que la inversión extranjera directa ha caído fuertemente, aunque hay compromisos de capital destinados a otros sectores con la esperanza de que cambien las condiciones de seguridad jurídica.
El impacto en empleos es innegable: en 2025 estos fondos generaron 498.000 empleos formales directos, una cifra que no incluye los indirectos. Las ciudades que concentran la mayor actividad son Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla junto a sus zonas de influencia.
De cara al futuro, García ve oportunidades en sectores emergentes impulsados por la inteligencia artificial: data centers, salud, transición energética, fintech y educación. Pero para que ese capital acumulado se libere hacia estas nuevas fronteras, el país debe ofrecer lo que piden a gritos los inversores: confianza y seguridad jurídica. Sin eso, el dinero seguirá guardado en la billetera.
Fuente original: Portafolio - Finanzas

