El café podría reducir el riesgo de hígado graso y sus complicaciones, según nuevo análisis

Un metanálisis de estudios epidemiológicos encontró que el consumo regular de café se asocia con una reducción del 23 por ciento en el riesgo de desarrollar hígado graso no alcohólico. En personas que ya tienen la enfermedad, el café también reduce en aproximadamente 32 por ciento el riesgo de que progrese hacia fibrosis hepática. Los compuestos antioxidantes del café podrían ser responsables de estos efectos protectores sobre el hígado.
El hígado graso no alcohólico se ha convertido en una de las enfermedades del hígado más comunes en el mundo. Se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa en el órgano en personas que no tienen consumo significativo de alcohol. Según estudios citados en una investigación publicada en Anales de Hepatología, esta enfermedad afecta entre el 15 y el 30 por ciento de la población mundial, incluyendo aproximadamente 100 millones de personas en Estados Unidos. Actualmente es también una de las principales razones de trasplante de hígado en ese país.
La enfermedad puede presentarse de dos formas. La primera es simplemente hígado graso sin daño celular importante. La segunda, llamada esteatohepatitis no alcohólica, incluye inflamación y daño celular, con o sin fibrosis. En los casos más graves, puede progresar hacia cirrosis o cáncer de hígado. Aunque se han probado diferentes medicamentos, hasta ahora no existe un tratamiento específico aprobado. Por eso, el enfoque actual se centra en cambios en el estilo de vida como dieta, pérdida de peso y ejercicio.
Un nuevo metanálisis examinó si el café, una de las bebidas más consumidas globalmente, podría ayudar con esta enfermedad. Los investigadores revisaron estudios de múltiples países incluyendo Estados Unidos, Japón, Francia, Irán e Israel, con una población total de más de 73.000 personas. Analizaron la información disponible en bases de datos científicas hasta abril de 2020, seleccionando 11 estudios que cumplían con criterios rigurosos.
Los resultados fueron positivos. Siete estudios que incluyeron a casi 72.000 participantes entre 20 y 70 años mostraron que quienes bebían café habitualmente tenían 23 por ciento menos probabilidad de desarrollar hígado graso comparado con quienes no lo consumían. Cuatro estudios adicionales con 1.338 personas que ya tenían la enfermedad encontraron que el consumo regular de café reducía en 32 por ciento el riesgo de que progresara hacia fibrosis, una complicación seria que puede llevar a cirrosis.
Los investigadores sugieren que varios compuestos presentes en el café podrían explicar estos efectos. Entre ellos están la cafeína, ácido clorogénico y otras sustancias como kahweol y cafestol. Estos componentes tienen propiedades antioxidantes e antiinflamatorias que, según estudios experimentales, podrían reducir la acumulación de grasa en el hígado, disminuir el estrés celular y modular procesos inflamatorios relacionados con estas enfermedades.
Los autores reconocieron limitaciones en el análisis, como variabilidad en cómo los estudios midieron el consumo de café y falta de información detallada sobre el tipo de café utilizado, su forma de preparación o si era con cafeína o descafeinado. A pesar de estos aspectos, los hallazgos sugieren que aumentar el consumo de café podría ser una estrategia adicional sencilla para proteger la salud del hígado, especialmente en personas con riesgo de estas enfermedades.
Fuente original: El Tiempo - Salud