Ejército incauta helicóptero adulterado que presuntamente usaban narcotraficantes en Cundinamarca

Autoridades incautaron un helicóptero Hughes 500 en operativos realizados en Funza, Cota y el aeródromo de Guaymaral en Bogotá. La aeronave, que había sido aprehendida por la Policía en 1992, presentaba irregularidades en su sistema de identificación y presuntamente estaba al servicio de bandas de narcotráfico. El Ejército, la Fuerza Aeroespacial y la Fiscalía trabajan en conjunto para determinar los movimientos de la nave y la autenticidad de sus registros.
Una operación coordinada entre el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Fiscalía logró incautar un helicóptero Hughes 500 que presuntamente era utilizado por organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas. El operativo incluyó tres allanamientos simultáneos en los municipios de Funza y Cota, en Cundinamarca, y en el aeródromo de Guaymaral, en Bogotá. Junto a la aeronave, los uniformados también aseguraron un motor aeronáutico.
Según las investigaciones iniciales de las autoridades, esta nave había sido incautada originalmente por la Policía Nacional hace más de tres décadas, específicamente en 1992. El helicóptero registra dos denuncias vigentes por los delitos de hurto y falsedad marcaria, lo que indicaba desde el principio que su situación legal era problemática.
Lo que disparó las alarmas fue lo que encontraron los peritos aeronáuticos durante la inspección técnica. "Durante la inspección técnica especializada, practicada por peritos aeronáuticos, se determinó que los remaches de la plaqueta de identificación no corresponderían a los originales de fábrica, circunstancia que podría configurar conductas asociadas a la adulteración de identificación aeronáutica y falsedad marcaria, conforme a la normatividad vigente", explicaron desde el Ejército. En otras palabras, alguien había manipulado los elementos que sirven para identificar la aeronave, lo que es un indicio claro de actividades ilícitas.
Ahora la Fiscalía se encargará de profundizar en la investigación. Las autoridades necesitan rastrear los movimientos que hizo esta máquina, verificar la autenticidad de todos sus registros y establecer quiénes estaban detrás de su operación. Cada vuelo no autorizado, cada paso por una pista clandestina, quedará bajo el escrutinio de los investigadores.
El Ejército Nacional destacó que con esta incautación se logra afectar las economías ilícitas de estructuras criminales que operan en el centro del país. "Con este resultado operacional se afectan posibles economías ilícitas asociadas a estructuras criminales que delinquen en el centro del país, reafirmando el compromiso del Ejército Nacional y de las instituciones articuladas con la legalidad, la lucha contra el crimen organizado y la seguridad de los colombianos", concluyeron desde la institución. Es un golpe más en la batalla contra el narcotráfico que no cesa en nuestro territorio.
Fuente original: El Tiempo - Bogotá



