Ecos de Gigantes cierra con más de 50.000 visitantes tras recorrer Colombia y llegar a La Guajira
La exposición itinerante Ecos de Gigantes, impulsada por la Universidad del Rosario y Cerrejón, finalizó su gira nacional con más de 50.000 visitantes que exploraron fósiles, hallazgos arqueológicos y la historia natural del país. En La Guajira la muestra tuvo especial relevancia porque el departamento está directamente vinculado a importantes descubrimientos paleontológicos como la Titanoboa cerrejonensis y otras especies extintas. Estudiantes, maestros y familias reconocieron cómo bajo el suelo guajiro reposan evidencias de ecosistemas antiguos y civilizaciones que remiten a cómo era la vida hace millones de años.
La exposición itinerante Ecos de Gigantes cerró las puertas de su recorrido nacional después de haber recibido a más de 50.000 visitantes. La iniciativa, liderada por la Universidad del Rosario en alianza con Cerrejón, logró llevar arqueología, paleontología y ciencia a ciudades de todo el país, brindando a niños, jóvenes, familias y comunidades la oportunidad de conocer aspectos clave de la historia natural y cultural de Colombia.
El viaje comenzó en Bogotá con más de 22.000 asistentes, y posteriormente se trasladó hacia el Caribe colombiano, donde acumuló aproximadamente 28.000 visitantes. Ciudades como Barranquilla, Valledupar, Riohacha, Albania, Hatonuevo y Barrancas recibieron esta propuesta educativa que despertó la curiosidad de muchas personas por los fósiles y los descubrimientos científicos que hablan de la memoria antigua del país.
En La Guajira la exposición encontró una acogida particularmente calorosa porque el departamento mantiene una relación directa con varios hallazgos de importancia paleontológica. La muestra permitió que los visitantes comprendieran que bajo el suelo guajiro se conservan vestigios de antiguos ecosistemas, especies gigantes desaparecidas y registros arqueológicos que revelan cómo era la existencia en la región hace millones de años.
Los asistentes pudieron observar réplicas a gran escala de fósiles colombianos, piezas reales y explicaciones científicas presentadas en un lenguaje cercano y accesible. Entre los atractivos más relevantes estuvieron hallazgos vinculados directamente a La Guajira, como la Titanoboa cerrejonensis, la Carbonemys cofrinii, evidencia del bosque tropical antiguo y los registros arqueológicos de Palmarito.
El alcalde de Barrancas, Vicente Berardinelli, enfatizó el valor que esta exposición tuvo para las instituciones educativas, los niños y las familias de su municipio. Subrayó que permitió apreciar piezas asociadas al departamento y acercarse a una riqueza arqueológica y paleontológica que generalmente permanece alejada del conocimiento de la gente común.
Camila Narváez, estudiante de la Universidad de La Guajira, expresó que la muestra le permitió "mirar el departamento desde otra perspectiva, al descubrir su importancia para la ciencia, la arqueología y la historia natural del país". Por su parte, Diego Romero, estudiante de la Institución San Rafael de Albania, contó que uno de los momentos que más lo impactó fue conocer la historia de la Titanoboa, una serpiente que alcanzaba cerca de 13 metros de largo, lo que representó para él y sus compañeros una oportunidad para aprender fuera del aula.
Edwin Cadena, docente de la Universidad del Rosario, explicó que Ecos de Gigantes surgió de una alianza con Cerrejón con el objetivo de "acercar la ciencia a distintos públicos". La exposición mostró parte de la biodiversidad antigua de Colombia y abrió un camino para compartir estos conocimientos con comunidades y estudiantes. Desde la empresa minera, Juan Pablo Lozano, gerente de Gestión Ambiental, expresó su gratitud a la universidad, alcaldías, centros comerciales y visitantes que hicieron posible el recorrido, indicando que la intención es continuar promoviendo el conocimiento sobre el patrimonio natural y cultural de La Guajira y de Colombia.
Fuente original: La Guajira Hoy

