Dos proyectos innovadores buscan acelerar diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama en Colombia

Colombia enfrenta un problema crítico: las mujeres esperan más de 75 días entre la consulta inicial y el inicio del tratamiento del cáncer de mama. El Reto Innpacto Rosa, una iniciativa de AstraZeneca, Daiichi Sankyo y la Universidad Javeriana, seleccionó dos soluciones ganadoras. PreventIA usa inteligencia artificial para analizar imágenes diagnósticas en menos de un minuto, mientras que el Asistente Operativo para Navegadores Oncológicos organiza la información clínica y reduce la carga de trabajo manual. Ambos proyectos se implementarán en Bogotá con apoyo financiero y técnico de las farmacéuticas.
Cada año Colombia registra más de 4.000 muertes por cáncer de mama, una de las principales causas de mortalidad en salud pública. Pero detrás de estas cifras hay un problema sistémico que agrava la situación: las pacientes pierden tiempo valioso en la ruta de atención. Según datos de la Cuenta de Alto Costo, el tiempo promedio entre la primera consulta por síntomas y el inicio del tratamiento supera los 75 días, muy por encima de lo recomendado internacionalmente. Esta demora refleja fallas en cómo el sistema de salud acompaña y coordina a las mujeres durante su proceso diagnóstico y terapéutico.
Para enfrentar este desafío, surgió el Reto Innpacto Rosa, una convocatoria impulsada por las farmacéuticas AstraZeneca y Daiichi Sankyo junto con la Universidad Javeriana. La iniciativa buscaba identificar soluciones innovadoras que mejoraran la navegación de pacientes, es decir, el acompañamiento integral a través de toda la ruta de atención. De 23 propuestas presentadas por universidades, startups, fundaciones de pacientes y hospitales, dos fueron seleccionadas como ganadoras y recibirán apoyo financiero y técnico para implementarse en la red hospitalaria y oncológica de Bogotá.
PreventIA, desarrollado por la Fundación Universitaria Compensar, apunta a uno de los cuellos de botella más críticos: el diagnóstico. La herramienta utiliza inteligencia artificial para analizar imágenes de mamografía, clasificando los hallazgos según estándares médicos internacionales y entregando resultados en menos de 60 segundos. En contraste, los procesos actuales pueden tardar entre 35 y 51 días desde la sospecha diagnóstica hasta la confirmación. El contexto que justifica esta solución es preocupante: apenas el 40 por ciento de las pacientes accede a una mamografía, y el 57 por ciento de los casos se detecta en etapas avanzadas. PreventIA funciona en plataformas web y móviles, lo que permitiría llevarla a municipios con acceso limitado a especialistas. Su implementación es rápida, entre tres y cinco días, comparado con los seis a 14 meses que tardan los sistemas tradicionales.
"El objetivo ahora es llevar PreventIA a entornos clínicos reales para apoyar a los profesionales. Buscamos mejorar los tiempos de diagnóstico, garantizar la trazabilidad en la atención y facilitar el trabajo de los navegadores oncológicos", explicó Angie Paola Rique Sabogal, investigadora principal del proyecto.
La segunda solución ganadora es un Asistente Operativo para Navegadores Oncológicos, creado por la Fundación Gloria Latorre en alianza con la startup Solutions2Pharma. Esta herramienta optimiza la gestión de información clínica y mejora la coordinación entre los diferentes actores del sistema de salud, reduciendo la fragmentación entre la atención inicial y el seguimiento. El asistente registra eventos clave del proceso oncológico y monitorea indicadores como los tiempos transcurridos en cada etapa. Los beneficios proyectados son concretos: reducir más del 30 por ciento la carga operativa de los navegadores, disminuir retrasos en más del 25 por ciento y mejorar el seguimiento de pacientes en más del 40 por ciento. "Al transformar el seguimiento manual en una gestión inteligente, permite reducir retrasos y evitar que mujeres con cáncer de mama se pierdan en el sistema", afirmó Carolina Rodríguez, directora de proyectos de la Fundación Gloria Latorre.
Ambas iniciativas reflejan una estrategia común: mejorar no solo la detección temprana, sino especialmente la navegación de las pacientes por un sistema complejo. Alexander Cipriani, director de Oncología para el Clúster Andino de AstraZeneca, sintetizó el propósito: "Creemos en un futuro donde el cáncer sea una enfermedad crónica tratable y no una sentencia de muerte. Con el Reto Innpacto Rosa buscamos impulsar soluciones que hagan la ruta de atención más humana, ágil y clara, para que ninguna mujer se pierda en el sistema". La fase de validación clínica en Bogotá iniciará próximamente, articulando estos proyectos con los distintos actores del ecosistema oncológico colombiano.
Fuente original: El Tiempo - Salud