Dos hombres a la cárcel por intentar vender el carro usado para ocultar muerte en centro estético clandestino

Una mujer murió durante una cirugía ilegal en Bogotá el 13 de mayo. Los responsables huyeron a Venezuela dejando el cadáver en Cundinamarca. Desde allá, una de las fugitivas contactó a su tío y otro hombre para que regresaran, sacaran un vehículo de Los Patios y lo vendieran por 800 mil pesos. Los dos fueron capturados cuando intentaban cumplir la orden y ahora enfrentan cargos de favorecimiento agravado y ocultamiento de pruebas.
La muerte de una mujer durante un procedimiento estético en un centro clandestino de Tunjuelito desencadenó una investigación que terminó con dos hombres tras las rejas. Lo curioso del caso es que fueron capturados no por el asesinato en sí, sino por intentar encubrir las huellas del crimen a cambio de 800 mil pesos.
Todo comenzó el miércoles 13 de mayo cuando la mujer perdió la vida en pleno procedimiento estético. Tres personas involucradas en la cirugía decidieron actuar rápido: metieron el cadáver en un vehículo y lo trasladaron hasta Apulo, en Cundinamarca, donde lo abandonaron. Después huyeron hacia Norte de Santander y cruzaron ilegalmente la frontera para refugiarse en Venezuela, dejando el carro escondido en un garaje de Los Patios.
Desde el otro lado de la frontera, una de las fugitivas se comunicó con su tío, Jesús Alberto Hernández Morales, y con Kelvis Sequera Delgado. Les ofreció 800 mil pesos para que regresaran a Colombia, recuperaran el vehículo del garaje y lo vendieran en el mercado negro. Los chats de WhatsApp que la Sijín de la Policía Metropolitana logró interceptar muestran instrucciones precisas: usar tapabocas y tomar rutas de evasión para no ser detectados por los controles policiales. Ella misma les advertía, sin decirlo explícitamente, que el carro era producto de un crimen.
La Policía Nacional, ya sobre aviso gracias al trabajo de inteligencia, tenía cercado el inmueble en Los Patios. Cuando Hernández y Sequera cruzaron la frontera en la madrugada del 17 de mayo, los uniformados los esperaban. La captura en flagrancia se concretó la mañana del 19 de mayo, justo cuando intentaban sacar el vehículo.
En audiencias realizadas en Cúcuta, una fiscal de Bogotá les imputó delitos de favorecimiento agravado y ocultamiento de elemento material probatorio. Aunque los dos hombres rechazaron los cargos, el juez de garantías avaló la petición de la Fiscalía y los envió a prisión. La investigación por la muerte de la mujer continúa, pero ya hay dos personas tras las rejas por tratar de limpiar la escena del crimen.
Fuente original: Seguimiento

