Directores de medios advierten: la desinformación es la nueva amenaza al periodismo colombiano

Durante un evento de El Tiempo, líderes de medios de comunicación coincidieron en que la saturación de información falsa en redes sociales debilita la credibilidad del periodismo en Colombia. Fidel Cano, director de El Espectador, alertó sobre actores interesados en socavar los medios, mientras que expertos señalaron que las agresiones contra periodistas se amplifican en plataformas digitales. La inmediatez y la masividad de contenidos se identificaron como los principales desafíos de la era digital para el ejercicio periodístico.
El periodismo en Colombia enfrenta una amenaza silenciosa pero potente: la desinformación. Así lo plantearon directivos de medios de comunicación durante una maratón digital de El Tiempo el pasado martes, cuando la empresa celebraba 115 años de existencia. En el evento, que contó con seis horas de transmisión ininterrumpida, Fidel Cano, director de El Espectador, fue claro al diagnosticar el problema. "En medio de toda esa inundación de información y sobre todo la desinformación, pues está la gente que no quiere que el periodismo funcione, que no quiere que el periodismo controle, los poderosos de siempre que han tratado de callar el periodismo", expresó.
Lo preocupante es que esta ola de información falsa no es nueva, pero la era digital le ha dado un alcance sin precedentes. Cano explicó que la credibilidad de los periodistas se ve amenazada no solo desde los propios medios, sino también "a la labor periodística de miles de profesionales en Colombia". Werner Zitzmann, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Medios de Información, sintetizó el problema en dos elementos clave: la masividad y la inmediatez. En un entorno donde cualquiera puede publicar cualquier cosa en segundos, verificar información se vuelve cada vez más complicado.
Las redes sociales han convertido este panorama en algo aún más grave. Natalia López, subdirectora legal de la Fundación para la Libertad de Prensa, explicó que "las amenazas y agresiones en contra del periodismo se están transformando" y ahora "se están traduciendo también al ambiente digital". Lo que antes eran obstáculos principalmente físicos, como presiones o censura directa, ahora se replican en plataformas como Facebook, Twitter e Instagram, donde "todo se amplifica en redes sociales".
Esta transformación de las amenazas ocurre justamente cuando los periodistas están haciendo su trabajo más crítico: investigar corrupción y seguimiento de orden público. Los ataques contra reporteros, entonces, no son casuales. Son respuestas coordinadas de actores que prefieren oscuridad a transparencia. La pregunta que queda es qué tanto están dispuestos a invertir los ciudadanos en preservar un periodismo que, aunque imperfecto, sigue siendo el principal contrapeso a los abusos de poder.
Fuente original: El Tiempo - Tecnosfera