Diez años del matrimonio igualitario: ¿decisión justa o extralimitación de la Corte?

A una década de que la Corte Constitucional autorizara el matrimonio entre personas del mismo sexo, persisten los debates sobre si la Corte actuó correctamente. Mientras unos ven una garantía de igualdad y derechos fundamentales, otros cuestionan si la Corte se extralimitó legislando. El desacuerdo ahora se extiende a temas como derechos de la infancia y familia.
Han pasado diez años desde que la Corte Constitucional permitió que las parejas del mismo sexo formalizaran su matrimonio ante jueces o notarios. Una decisión que aún genera tensión entre quienes la celebran como un triunfo de igualdad y quienes la cuestionan como un desvío de funciones. En el programa Rounds FM de La FM, Carol Borda, representante a la cámara electa de Salvación Nacional, y Mauricio Toro, exrepresentante a la Cámara de Alianza Verde y exdirector del Icetex, debatieron con tono directo sobre lo que significó esta sentencia una década después.
Toro defendió el fallo argumentando que la Corte identificó correctamente que excluir a las parejas del mismo sexo del matrimonio "era una forma de discriminación". Para él, el asunto es simple: igualdad ante la ley. El reconocimiento del matrimonio igualitario, explicó, abrió puertas concretas: heredar, acceder a beneficios de salud, y ser beneficiarios de las parejas en aspectos legales y económicos. "Las leyes no obligan a nadie", subrayó, sino que otorgan derechos. Y enfatizó que esta conquista fue resultado de "muchos años de lucha" de sectores que históricamente habían sido excluidos.
Borda, sin embargo, planteó un cuestionamiento diferente. No tanto contra la igualdad en sí, sino contra quién y cómo se tomó la decisión. "La Corte Constitucional se acostumbró a pensar que es legislador", afirmó. Para ella, aunque reconoce la importancia de la igualdad ante la ley, el matrimonio es "más que todo un contrato" y la Constitución de 1991 es "muy clara respecto al matrimonio entre hombre y mujer". Su preocupación no es solamente este tema, sino el precedente que sienta para futuras decisiones judiciales.
El intercambio pasó por la cuestión de si las normas pueden cambiar con el tiempo. Toro fue claro: "La sociedad evoluciona y las leyes también". Comparó el reconocimiento del matrimonio igualitario con otros derechos que históricamente se ganaron. Borda respondió que ampliar derechos mediante interpretación judicial es "distinto a lo que establece la Constitución". Según ella, el verdadero debate actual va más allá del matrimonio y toca otros temas que surgieron posteriormente.
Un punto álgido fue el rol de los niños en esta discusión. Toro expresó no entender qué relación hay: "a ningún niño le hace daño el amor". Los problemas reales, sostuvo, son "el abandono, la violencia y la falta de amor". Borda contrapuso que la conversación ha evolucionado hacia escenarios donde la infancia sí entra en juego. "Estamos diciendo que la discusión también involucra a los niños", expresó, sugiriendo que el debate no termina en los derechos de las parejas.
Toro cerró insistiendo en que "los niños descubren quiénes son" y necesitan "acompañamiento y respeto", subrayando que "nadie está hablando de imponer" nada. Borda, por su parte, reconoció que el matrimonio igualitario es legalmente un asunto ya resuelto, pero recalcó que "la discusión actual es otra": evaluar si estas medidas "le hacen bien a los niños o no".
Fuente original: La FM - Colombia

