Diana Ospina: autoridades rastrean a cinco delincuentes y dos taxis en el secuestro extorsivo

Diana Ospina fue secuestrada cuando abordó un taxi en Chapinero en la madrugada del domingo. Los criminales la obligaron a entregar claves bancarias y sustrajeron más de 40 millones de pesos de su cuenta. Las autoridades identificaron a dos vehículos y estiman que participaron al menos cinco personas en el crimen, incluyendo los conductores de ambos taxis. La mujer fue liberada más de 40 horas después en la vía hacia Choachí.
Las autoridades bogotanas avanzan firme en la investigación del secuestro extorsivo contra Diana Ospina con información que ya tienen en sus manos y que podría llevar a la captura de los responsables en los próximos días. Desde que la mujer de 35 años reaparció el lunes en la noche, los detalles del crimen cometido contra ella han salido a la luz con la precisión que solo dan las cámaras de seguridad y el trabajo investigativo.
Todo comenzó cuando Diana salió la noche del sábado 21 de febrero del bar Theatron, ubicado en el sector de Chapinero. Después de pasar unas horas en el lugar, ella y una amiga abandonaron el sitio y caminaron media cuadra hacia la carrera 13, donde dejó a su acompañante. Su intención era regresar al frente del bar para tomar un vehículo que había solicitado por aplicación, pero el conductor canceló el servicio. Por eso se vio obligada a subir a un taxi amarillo de placas ESN170 que aparició sobre la calle 58 bis con carrera 10 alrededor de las 2:30 de la madrugada del domingo. Según las cámaras de Theatron, Diana cruzó algunas palabras con el conductor antes de subirse al vehículo.
La ruta hacia Santa María del Lago en Engativá, donde ella reside, transcurría de manera aparentemente normal hasta que el taxi se acercó a su vivienda. Fue en ese momento cuando dos delincuentes que viajaban en un segundo taxi abordaron el carro amarillo en el que iba la mujer. Aunque se especuló sobre un doble secuestro o entrega a otra organización, las autoridades tienen claro que se trató de un único crimen coordinado: el segundo vehículo venía siguiendo al taxi de Diana desde varios kilómetros atrás.
Para las autoridades, los dos taxis y sus ocupantes responden a la misma estructura criminal. En total, estiman que participaron al menos cinco personas en el operativo: los dos conductores de ambos vehículos, los dos hombres que abordaron el taxi de Diana y un tercero que se vinculó a la escena más tarde. El vehículo que abordó la mujer tiene cinco comparendos activos en su registro.
Una vez que los delincuentes la sometieron, la llevaron por diferentes puntos de la ciudad durante más de 40 horas. La obligaban a entregar las claves de sus cuentas bancarias y aplicaciones. Según fuentes oficiales cercanas a la investigación, Diana tenía guardados más de 40 millones de pesos en una cuenta de Davivienda, dinero que los criminales lograron acceder. Se conoció que hay registros de retiros en cajeros automáticos y se indaga si realizaron transferencias. Aparentemente, los delincuentes no podían extraer toda la suma en una sola transacción y creían que podrían sacar más dinero, lo que prolongó su retención. Además del dinero, también le robaron su billetera con documentos y el teléfono celular.
Pasadas las 9:30 de la noche del lunes 23 de febrero, después de conseguir su objetivo, los criminales trasladaron a Diana a la vía que de Bogotá conduce a Choachí. Allí la abandonaron y la obligaron a permanecer acostada mientras huían del lugar. Una persona que la vio en esa situación la llevó hasta el CAI Mirador, ubicado en la parte alta de los barrios Egipto, El Guavio y Los Laches en la localidad de Santa Fe. En esa estación de Policía fue atendida y posteriormente trasladada a su vivienda, donde la esperaban sus familiares.
Aunque la investigación sigue su curso, las autoridades capitalinas han señalado que esperan lograr la captura de uno o más de los delincuentes involucrados en las próximas horas. Diana pasó poco más de 40 horas en poder de sus captores, un tiempo que los investigadores están analizando en detalle para cerrar los puntos que aún quedan abiertos en el caso.
Fuente original: El Tiempo - Bogotá



