Despiden al fotógrafo José Puentes Sobrino, voz visual del periodismo local

El reportero gráfico José Puentes Sobrino fue sepultado este sábado en el cementerio Jardines de Paz tras fallecer el 23 de abril luego de 19 días en cuidados intensivos. Fue víctima de un accidente de tránsito en la Troncal del Caribe el 4 de abril. Su muerte deja un vacío en el periodismo local, donde era reconocido por su sensibilidad y compromiso al documentar la realidad a través de la fotografía.
La madrugada del 23 de abril se apagó la cámara de uno de los fotógrafos más respetados del periodismo local. José Puentes Sobrino murió tras pasar 19 días luchando en una unidad de cuidados intensivos, después de un accidente que lo marcó el 4 de abril en la Troncal del Caribe, a la altura de la bomba Zuca. Un vehículo tipo taxi lo arrolló mientras se desplazaba por la zona, dejándolo gravemente herido.
Este sábado a las 10 de la mañana, en el cementerio Jardines de Paz, familiares, amigos y colegas le rindieron su último homenaje. Fue un encuentro de dolor, pero también de reconocimiento hacia quien durante años capturó con su lente las historias que otros pasaban por alto. Puentes Sobrino no era solo un profesional; era un observador sensible de la realidad que lo rodeaba.
Su trabajo se convirtió en referente del reportaje gráfico en la región. Con cada foto, documentaba las múltiples caras de la sociedad, las historias de gente común, los momentos que merecían ser contados. Su cámara fue testigo del acontecer cotidiano, transformando instantes en narrativas visuales que tocaban el corazón. Era ese periodista que entendía que detrás de cada imagen hay un mundo de significado.
La ausencia de Puentes Sobrino deja un hueco profundo en el gremio periodístico. No solo porque falta un profesional apasionado, sino porque se va alguien que comprendía el verdadero sentido del oficio: contar historias, reflejar la realidad, darle voz a quienes la necesitaban. Su legado permanecerá en cada fotografía que dejó, en la memoria de sus colegas y en el corazón de quienes reconocen que el periodismo necesitaba, más que nunca, de su mirada.
Fuente original: El Informador

