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Desmantelan "Oficina Premium": la red de sicarios que mataba extranjeros por millones en Bitcoin

Fuente: El Tiempo - Colombia
Desmantelan "Oficina Premium": la red de sicarios que mataba extranjeros por millones en Bitcoin
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Las autoridades de Medellín capturaron nueve integrantes de una facción criminal especializada en asesinar ciudadanos extranjeros de alto perfil. El grupo cobraba entre 400 mil y 500 mil dólares por crimen, pagados en criptomonedas. Los investigadores vinculan a esta estructura con al menos cuatro homicidios de extranjeros ocurridos en el último año, incluyendo el de un albanés, un mexicano y un canadiense-colombiano que era testigo del FBI.

En la comuna 7 de Medellín, exactamente en una vivienda del barrio Robledo, las autoridades dieron un golpe que sorprendió incluso a los propios investigadores. El pasado 12 de febrero capturaron a nueve personas que operaban completamente invisibles, fuera del alcance de la institucionalidad. Lo curioso es que esta estructura criminal estaba integrada por individuos sin antecedentes penales y de muy bajo perfil: ocho hombres entre 21 y 39 años y una mujer de 31 años. Durante el allanamiento se incautaron 29 celulares, tres computadores, dos tabletas y ocho armas, incluida una subametralladora.

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, denominó esta operación como "la Oficina Premium", un nombre que responde directamente a quiénes asesinaban y cómo lo hacían. Se trata de una facción de La Oficina, la estructura criminal con mayor poder y trayectoria en Colombia, que se había especializado en matar extranjeros de alto valor. Los capturados fueron identificados como Arley Olvany David David (coordinador), Laura Yecenia Hoyos Pérez, Tomás Molina Zapata, Jonathan Laverde Piedrahíta, Jhon Sánchez Granada, Santiago Vera Gaviria, Nelson Lopera Henao, Jeferson Mira Álzate y Mateo Botero Atehortúa.

Lo que diferencia a este grupo de otros sicarios es la sofisticación de sus métodos y, sobre todo, sus clientes. Según documentos de la investigación a los que accedió EL TIEMPO, estos crímenes eran pagados a través de Bitcoin. El precio por cada vida oscilaba entre los 400 mil y los 500 mil dólares, lo que equivale a más de 1.800 millones de pesos por asesinato. Esa cifra y el anonimato que el pago en criptomonedas les permitía mantener explican por qué ejecutaban los trabajos con una precisión casi quirúrgica. Usaban revólveres, armas que no dejan traza balística porque el proyectil queda en el tambor, lo que dificulta enormemente el rastreo. Una fuente cercana a la investigación los describió como "sicarios finos".

Todo comenzó hace apenas una semana cuando fue alertada una operación por ejecutarse. Una denuncia anónima permitió que las autoridades actuaran antes de que se materializara un homicidio de alto valor. Lo que descubrieron después fue la dimensión real de lo que venían cocinando. Las primeras pesquisas adelantadas a partir de las incautaciones apuntan a que estos individuos estaban detrás de al menos cuatro asesinatos de extranjeros cometidos en el último año. Una de las víctimas confirmadas es Artur Tushi, un albanés de 44 años asesinado el 5 de octubre de 2025 frente al centro comercial Santa Fe. Tushi fue atacado por dos hombres en motocicleta de alto cilindraje que le dispararon múltiples veces. Registros de Interpol revelaron que tenía antecedentes en Albania, Italia, Ecuador y España, con delitos como agresión y posesión de drogas.

El segundo caso es particularmente grave porque toca asuntos de seguridad internacional. Jonathan Christopher Acevedo García, un hombre de 42 años colombo-canadiense, era testigo clave del FBI en una investigación contra el exatleta olímpico y capo del narcotráfico Ryan Wedding. El FBI confirmó que después de que Wedding fuera capturado en México el 22 de enero, los hombres coordinados por La Oficina fueron quienes ejecutaron a Acevedo en el Mall El Indio de Medellín. Wedding había ofrecido hasta cinco millones de dólares por "la cabeza" del testigo, aunque el pago final fue menor. El tercer caso que se investiga es el del empresario mexicano Horacio Pérez Ledesma, de 54 años, asesinado a tiros en un restaurante en Provenza. Un hombre que coordinó el crimen desde Bogotá fue condenado a 18 años de prisión. El cuarto extranjero cuya muerte está siendo analizada para confirmar si fue trabajo de la "Oficina Premium" también fue asesinado, aunque aún falta confirmación mediante análisis balístico.

Lo que asusta a las autoridades es el alcance de esta operación. Medellín se ha convertido en los últimos años en un destino turístico de demanda global, pero también en un punto estratégico para operaciones ilegales. Estructuras criminales europeas, asiáticas y centroamericanas encontraron en la ciudad oportunidades de expansión. La Oficina no desaprovechó la oportunidad: comenzó a ofrecer servicios de sicariato especializado para clientes internacionales dispuestos a pagar fortunas en Bitcoin por eliminar competidores, testigos o enemigos. Era un negocio perfecto: clientela anónima, pagos imposibles de rastrear y sicarios que hacían su trabajo sin llamar la atención. Hasta que una denuncia anónima rompió el silencio.

Fuente original: El Tiempo - Colombia

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