Desempleo baja en enero, pero la trampa está en los números: menos gente busca trabajo

El desempleo cayó de 11,6% a 10,9% en enero comparado con el año anterior, una mejora que suena bien en los titulares. Pero la realidad es más compleja: el número de personas empleadas se mantuvo igual y menos colombianos están buscando trabajo activamente. Es decir, la tasa mejoró no porque se crearan empleos, sino porque muchos dejaron de buscar.
Cuando el Dane (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) publicó sus números de desempleo para enero, el titular parecía traer buenas noticias: la tasa de desocupación bajó de 11,6% a 10,9% comparada con el mismo mes del año anterior. Una caída de 0,7 puntos porcentuales que en teoría marcaría un arranque esperanzador para 2026 en el mercado laboral colombiano.
El problema es que las cifras completas revelan una historia distinta cuando las miras con más cuidado. El Dane reporta que la tasa global de participación (el porcentaje de personas en edad de trabajar que están buscando empleo o ya tienen uno) cayó de 64,1% a 63,6%. Mientras tanto, la tasa de ocupación se mantuvo prácticamente sin cambios: 56,7%, idéntica a la de enero de 2025.
Traducido al lenguaje de la realidad cotidiana: sí, hay menos gente desempleada en las estadísticas, pero no porque hayan encontrado trabajo. Lo que pasó es que menos colombianos están buscando activamente. Cuando alguien deja de buscar empleo, sale de las cifras de desempleados, aunque siga sin tener ingresos. Entretanto, el número de personas que realmente consiguieron empleo se quedó congelado.
Es como si el problema no desapareciera, sino que simplemente se volviera invisible en los números. Para el trabajador promedio en Bogotá, Medellín o Cali, esto significa que aunque las noticias hablen de una mejora, la capacidad real del mercado para crear empleo sigue estancada. La caída en la participación sugiere desánimo: muchos colombianos simplemente dejaron de intentar.
Fuente original: Portafolio - Economía