Descubren una galaxia fantasma orbitando Andrómeda: qué significa este hallazgo

Astrónomos españoles identificaron Andrómeda XXXVI, una galaxia enana extremadamente débil que orbita la galaxia de Andrómeda, nuestra vecina cósmica. Con 12.500 millones de años de antigüedad, representa uno de los satélites galácticos más tenues jamás encontrados. El descubrimiento sugiere que aún hay cientos de galaxias débiles por encontrar alrededor de Andrómeda, lo que ayuda a entender cómo se formaron las galaxias en el universo primitivo.
Hace poco, investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía en España anunciaron el descubrimiento de una nueva galaxia enana llamada Andrómeda XXXVI. No es que brille mucho ni sea fácil de ver: de hecho, es tan débil que pasó desapercibida durante años. Pero ahí está, orbitando la galaxia de Andrómeda, esa vecina cósmica gigante que flota a unos 2,5 millones de años luz de la Tierra.
Lo interesante no es solo que encontraron una galaxia nueva, sino lo que esa galaxia nos revela sobre el universo antiguo. Según Joanna Sakowska, la investigadora principal del estudio publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, "nuestro estudio sugiere que And XXXVI es una galaxia muy antigua, de unos 12.500 millones de años, y extremadamente pobre en elementos pesados". En otras palabras, es una reliquia de épocas muy tempranas del universo, cuando apenas se habían formado los elementos químicos complejos que vemos hoy.
Andrómeda, como nuestra propia Vía Láctea, no está sola en el espacio. Está rodeada por decenas de galaxias satélite más pequeñas que orbitan alrededor de ella como lunas cósmicas. Estos pequeños sistemas son laboratorios naturales para que los astrónomos entiendan cómo nacieron y evolucionaron las primeras galaxias después del Big Bang. Actualmente se conocen unos 40 satélites enanos alrededor de Andrómeda, pero los modelos matemáticos sugieren que podría haber alrededor de 90. Eso significa que aún nos falta descubrir la mayoría.
"Cada nuevo descubrimiento como Andrómeda XXXVI es importante, ya que puede indicar que aún estamos encontrando solo la punta del iceberg de una población mucho más numerosa de galaxias extremadamente débiles", explica Sakowska. El hallazgo fue identificado inicialmente por un astrónomo aficionado italiano, Giuseppe Donatiello, mientras revisaba imágenes del telescopio CFHT en Hawái. Lo que vio fue apenas una mancha tenue con algunas estrellas individuales visibles, pero suficiente para sospechar que se trataba de una galaxia candidata.
Para confirmar exactamente qué edad tiene esta galaxia, cuán lejos está y de qué está hecha, los astrónomos necesitarán observaciones más detalladas con telescopios espaciales como el Hubble. Por ahora, lo que queda claro es que Andrómeda XXXVI es uno de los satélites galácticos más débiles que se han descubierto jamás. Y si la tendencia continúa, probablemente hay muchas más galaxias fantasma esperando ser encontradas en el vecindario galáctico.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología
