Descubren fósiles que prueban que los chigüiros vivieron en Chile hace 4,5 millones de años

Trabajos en un parque eólico chileno sacaron a la luz restos fósiles de ancestros de los chigüiros, animales que hoy solo viven en los Llanos Orientales de Colombia. El hallazgo abre preguntas sobre cómo estos roedores cruzaron la cordillera de los Andes y plantea nuevos interrogantes sobre la evolución de las especies en Suramérica durante el Plioceno temprano.
En las obras de construcción del parque eólico San Gabriel, cerca de Renaico en Chile, los trabajadores encontraron algo inesperado bajo tierra: fósiles de mamíferos que vivieron hace aproximadamente 4,5 millones de años. El hallazgo incluye piezas dentales y otros restos de un roedor del género Phugatherium, que pertenece al grupo ancestral de los chigüiros, esos animales grandes parecidos a los conejillos de indias que hoy habitan principalmente en los Llanos Orientales colombianos.
Lo curioso del descubrimiento es que estos roedores aparecen en un lado de los Andes donde nunca se habían registrado fósiles de esta especie. Los chigüiros actuales solo viven al oriente de la cordillera, en territorios que van desde Venezuela hasta Brasil. Encontrarlos fosilizados al occidente de la montaña es un misterio que desconcierta a los paleontólogos. El material recuperado, especialmente un molar con características muy claras de Phugatherium, ofrece las primeras pruebas anatómicas de que estos animales estuvieron en Chile.
Los investigadores sugieren varias explicaciones. Una es que hace 4,5 millones de años existían corredores naturales en los valles glaciares que permitían que las especies cruzaran la cordillera, a pesar de que la montaña ya había alcanzado entre el 85 y el 95 por ciento de su altura actual. Otra hipótesis indica que estos linajes pudieron haber migrado hacia el norte, incluso hacia Norteamérica, antes de que se formara completamente el istmo de Panamá. Sin embargo, la falta de registros más antiguos en esas regiones debilita esta teoría.
El contexto geológico también aporta pistas. Los fósiles se encontraron en la Formación Mininco, un yacimiento que preserva evidencia de ambientes muy diversos: humedales y terrenos abiertos coexistían en la región durante aquella época. Junto a los restos de Phugatherium aparecieron fósiles de otros animales extintos, lo que ayuda a reconstruir cómo era el ecosistema hace millones de años.
Este descubrimiento resalta la importancia del monitoreo paleontológico durante proyectos de infraestructura. Fue un equipo arqueológico quien detectó los primeros indicios mientras avanzaban las obras, lo que activó los protocolos de protección del patrimonio en Chile y permitió excavaciones sistemáticas coordinadas con autoridades nacionales. Ejemplos similares en otros países muestran el valor de esta vigilancia: en Chile se encontró Cerro Ballena con esqueletos de mamíferos marinos durante una ampliación vial; en México, la construcción de un aeropuerto sacó a la luz miles de fósiles incluidos restos de mamuts.
Aunque los materiales recuperados en Renaico aún son escasos, abren una ventana a los ecosistemas continentales del Plioceno temprano en Suramérica. La Formación Mininco, poco explorada hasta ahora, promete revelar mucho más sobre la diversidad y distribución de los mamíferos del continente. Los investigadores coinciden en que explorar esta región de forma sistemática será fundamental para entender cómo evolucionaron y se dispersaron las especies en el pasado remoto.
Fuente original: El Tiempo - Vida