ÚltimasNoticias Colombia

Salud y Bienestar

Del Vaticano a Instagram: cómo la fe en el papa pasó de peregrinaciones a redes sociales

Fuente: El Tiempo - Vida
Del Vaticano a Instagram: cómo la fe en el papa pasó de peregrinaciones a redes sociales
Imagen: El Tiempo - Vida Ver articulo original

La relación de los fieles con el papado ha transformado radicalmente en casi dos milenios. Mientras que en la Edad Media los creyentes debían viajar hasta Roma para verlo de lejos, hoy la presencia del pontífice llega instantáneamente a millones de personas a través de plataformas digitales. Juan Pablo II fue pionero en llevar el papado a estadios masivos, Juan Pablo II convirtió esto en el eje de su pontificado con más de 1.200.000 kilómetros recorridos. Ahora, en la era de las redes sociales, la devoción papal se vive diariamente desde el teléfono móvil de cualquier creyente.

Cuando el papa León XIV celebró misa el 7 de junio en la plaza de Cibeles de Madrid, más de un millón de personas se congregaron para verlo. Al día siguiente, otros 70.000 fieles lo escuchaban en el estadio Santiago Bernabéu. Estas multitudes ya no sorprenden a nadie en el siglo XXI, pero durante la mayor parte de la historia cristiana, acercarse al papa era una empresa que exigía sacrificios considerables: largos viajes y esperas de días para verlo desde la distancia.

En los primeros siglos del cristianismo, quien deseaba conectar con la autoridad espiritual máxima debía peregrinar hasta Roma, específicamente a la basílica construida sobre la tumba del apóstol Pedro. Los papas de esos tiempos casi nunca salían de la ciudad, y solo en circunstancias excepcionales realizaban viajes. La devoción fluía en una dirección: desde los fieles hacia Roma. El patrón se mantuvo durante siglos. Incluso cuando Bonifacio VIII instituyó el primer Jubileo en 1300 con la promesa del perdón de los pecados, las multitudes acudían a la ciudad papal, pero el pontífice seguía siendo una figura distante e inaccesible para la inmensa mayoría.

El punto de quiebre llegó en el siglo XIX. Cuando Italia invadió Roma en 1870 y terminó con la soberanía pontificia de más de mil años, el papa Pío IX se recluyó en el Vaticano. Paradójicamente, al perder territorio político, la institución papal ganó autoridad espiritual más concentrada. El Concilio Vaticano I proclamó el dogma de la infalibilidad pontificia, y la veneración hacia la persona del papa se intensificó. La prensa católica difundió su rostro, y estampas de su imagen se multiplicaron en los hogares de los creyentes en toda Europa.

Pero la verdadera revolución llegó con la tecnología. El 12 de febrero de 1931, Pío XI inauguró Radio Vaticano, construida por Guglielmo Marconi, transmitiendo el primer mensaje radiofónico de un papa. Por primera vez en la historia, sus palabras podían escucharse simultáneamente en todo el planeta. Décadas después, Pío XII fue el primer papa en aparecer en televisión, en 1949, y su mensaje en vísperas de la Segunda Guerra Mundial resonó en todo el mundo: "nada se pierde con la paz; todo se puede perder con la guerra".

El siguiente salto fue aún más significativo cuando Pablo VI decidió salir de Roma. En enero de 1964 viajó a Tierra Santa en el primer viaje internacional de un papa en avión. Luego visitó Nueva York, donde se dirigió a la Asamblea General de las Naciones Unidas y celebró misa en un estadio. Recorrió los cinco continentes, ganando el apodo de "papa peregrino". Su sucesor, Juan Pablo II, llevó esta idea al extremo: recorrió más de 1.200.000 kilómetros en 104 viajes internacionales a 129 países, convirtiéndose en el papa de las multitudes. En 1995, una sola misa que celebró en Manila reunió a varios millones de personas. En las plazas se coreaba una frase que ningún papa había escuchado antes con esa intensidad: "Juan Pablo II, te quiere todo el mundo". Su funeral en 2005 atrajo a Roma a más de cuatro millones de peregrinos.

La llegada de internet y las redes sociales marcó otro cambio radical. Benedicto XVI abrió la cuenta de Twitter "@Pontifex" en diciembre de 2012, convirtiéndose en el primer papa digital. Cuando Francisco estrenó su cuenta de Instagram en marzo de 2016, alcanzó el millón de seguidores en doce horas. De repente, la relación con el papa dejó de ser un evento especial. Ya no hacía falta peregrinar a Roma ni esperar la transmisión televisiva: el papa podía aparecer cada día en la pantalla del smartphone de cualquier fiel convertido en noticia, video o meme. En 2020, los mensajes de Francisco alcanzaron 27.000 millones de vistas. Durante la pandemia de covid-19, el papa impartió la bendición Urbi et Orbi desde Roma bajo la lluvia y prácticamente aislado, acompañando a millones de personas a través de las pantallas de televisión, internet y radio.

León XIV hereda esta nueva realidad de papa digital. Su elección el 8 de mayo de 2025 fue la primera en la era de TikTok, y su estreno en Instagram repitió el fenómeno de Francisco: superó el millón de seguidores en menos de un día. Sumando las cuentas pontificias del Vaticano, reúne decenas de millones de seguidores. La transformación es notable: de viajar días para verlo de lejos, pasamos a poder verlo diariamente en nuestros bolsillos. Ha cambiado el medio, el lenguaje y la forma, pero permanece intacto aquel impulso antiquísimo: el deseo humano de acercarse al sucesor de Pedro.

Fuente original: El Tiempo - Vida

Noticias relacionadas