Del retiro a la gloria: brasileño gana primer oro sudamericano en Juegos de Invierno
Lucas Pinheiro Braathen, hijo de padre noruego y madre brasileña, se retiró de la competencia por conflictos con la Federación Noruega sobre derechos de patrocinio. El esquiador abandonó el equipo que lo hizo campeón mundial para perseguir sus pasiones en la música, el arte y la moda. Meses después regresó en marzo de 2024 bajo la bandera de Brasil y consiguió la primera medalla de oro para un atleta sudamericano en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026.
El podio de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 fue escenario de un hecho histórico: el primer oro que conquista un atleta representando a un país sudamericano. Pero detrás de esta medalla hay una historia que va más allá del deporte, una de rebeldía contra un sistema rígido que le impedía ser quien realmente quería ser.
Lucas Pinheiro Braathen nació el 19 de abril de 2000 en Oslo, hijo de padre noruego y madre brasileña. Era la promesa del esquí alpino noruego. A los 20 años ya había ganado su primera carrera en la Copa del Mundo en Sölden, Austria, y en 2023 se coronó campeón mundial al conquistar el Globo de Cristal de eslalon. Para cualquier deportista, eso sería la cúspide del éxito. Para él, fue el punto de quiebre.
La Federación Noruega mantenía un control total sobre los derechos de imagen de sus atletas. Eso significaba que Pinheiro no podía negociar sus propios patrocinadores ni ser la cara que él deseaba ser. El conflicto estalló cuando fue multado por participar en una campaña de la marca sueca J.Lindeberg sin autorización, algo que chocaba directamente con el contrato oficial que la federación tenía con Helly Hansen. "Para seguir esquiando bajo este sistema, no solo tuve que dejar de lado mis sueños, sino mis ganas de vivir", declaró el atleta en ese momento.
No era el primero en sufrir esta situación. Años antes, el olímpico Henrik Kristoffersen había demandado a la Federación Noruega por no permitirle llevar el logo de su patrocinador personal en el casco. Pero Pinheiro decidió dar un paso más radical: abandonar todo.
En octubre de 2023, con 23 años en el pico de su carrera deportiva, se retiró de la competencia. "El vacío en mi corazón tras el título se sumó a la insatisfacción con la federación noruega de esquí. No me sentía libre y decidí dejar el deporte en octubre de 2023 para dedicarme a mis otras pasiones: la música, el arte y la moda", contó al medio brasileño UOL en 2024. El esquiador también era aprendiz de DJ y reconocido por su estilo excéntrico que trascendía lo deportivo.
Pero el deporte no lo solto. En marzo de 2024 volvió a los esquís, pero esta vez bajo un nuevo proyecto. Se cambió a la bandera de Brasil, el país de su madre, y esta vez las cosas fueron diferentes. Sin las cadenas del sistema noruego, pudo armar su propio equipo y buscar sus propios patrocinadores. La libertad que le había sido negada ahora era su realidad.
Y la historia tiene un final de película: meses después de su regreso, Pinheiro Braathen ganó el primer oro olímpico de invierno para cualquier atleta de América del Sur en Milán-Cortina 2026. No solo demostró que podía ser campeón, sino que lo hizo en sus propios términos, con su propia voz, representando a Brasil. Fue la reivindicación que el deporte necesitaba ver.
Fuente original: Periódico La Guajira


