Del colapso a la excelencia: cómo un hospital intervenido se convirtió en modelo de salud wayúu

El Hospital San José de Maicao, bajo intervención estatal desde 2016, ha transformado su atención integrando medicina ancestral wayúu con protocolos médicos occidentales. Con más de 520 mil pacientes atendidos en 2025, el centro ahora ofrece partos verticales, traductores indígenas y la participación activa de médicos tradicionales y parteras. La estrategia de salud intercultural ha recuperado la confianza de comunidades que durante décadas desconfiaban del sistema de salud.
Lo que parecía una batalla perdida en Maicao se convirtió en una lección que hoy inspira al país entero. El Hospital San José, intervenido por el Estado hace casi una década, logró lo que muchos creían imposible: ganarse nuevamente la confianza de las comunidades wayúu y afrodescendientes que durante años desconfiaban del sistema de salud occidental.
La transformación no fue de la noche a la mañana. En 2022, el hospital implementó lo que denominó su Modelo Intercultural de Atención, un giro radical en cómo entendía la salud de sus pacientes. Comenzaron a construir espacios pensados en las costumbres wayúu: una sala de parto donde las gestantes pueden dar a luz de pie, como lo han hecho sus ancestras; chinchorros colgados para que pacientes y acompañantes descansen con dignidad; un quiosco llamado "Yotojoro" donde orientadores de la comunidad reciben a la gente hablándoles en su lengua materna.
Pero lo más profundo fue cambiar la mentalidad de los médicos. William Yucuna Tanimaca, médico ancestral del hospital, lo dice claro: "Antes, al médico occidental no le importaba la medicina tradicional". Eso cambió. Hoy los Outsü, médicos tradicionales wayúu, trabajan codo a codo con los galenos. Las parteras como Sofía Mariño acompañan a las madres desde el primer control hasta el parto, sirviendo de puente entre lo que la paciente siente y lo que el médico necesita entender en español. Los planes de tratamiento combinan antibióticos con bebidas vegetales tradicionales como el Jaguapi, y las dietas posparto respetan las creencias culturales de cada familia.
Los números hablan por sí solos. Durante 2025, el hospital atendió a 520.843 pacientes de estas comunidades. Las señales del hospital están en wayuunaiki. Los traductores indígenas eliminaron la barrera del idioma que durante décadas alejaba a la gente de los servicios de salud.
La intervención estatal, que enfrentó críticas (incluso cuestionamientos extraños como la compra de ambulancias marítimas en un municipio sin río), ahora puede presentar resultados ante la Superintendencia Nacional de Salud. Larry Javier Laza Barros, el agente interventor, destaca que la verdadera recuperación fue la confianza comunitaria lograda a través de una atención humanizada y culturalmente pertinente. Eso es lo que ha salvado, al fin, la salud wayúu en Maicao.
Fuente original: La Guajira Noticias
