Dejar que los perros huelan durante los paseos reduce su estrés y ansiedad

Veterinarios y especialistas en comportamiento canino advierten que muchos dueños subestiman la importancia de permitir que sus perros exploren olores durante los paseos. El olfato es el sentido más desarrollado en los caninos y explorar aromas no es solo un capricho, sino una necesidad emocional que reduce estrés, estimula mentalmente y previene comportamientos destructivos. Los expertos recomiendan combinar ejercicio físico con momentos controlados para que el perro investigue su entorno.
Un hábito que muchos dueños de perros pasan por alto podría ser clave para el bienestar emocional de sus mascotas. Veterinarios y expertos en comportamiento animal coinciden en que permitir que los perros se detengan a oler árboles, postes y plantas durante los paseos aporta beneficios significativos para su salud mental, no solo física.
El olfato es el sentido más desarrollado en los perros y funciona como su principal herramienta para interpretar el mundo. A través de los olores, estos animales obtienen información sobre otros perros, personas y cambios que han ocurrido en su entorno. Cuando un perro huele, en realidad está procesando información crucial sobre su alrededor, casi como si estuviera leyendo un periódico con la nariz.
El problema surge cuando los dueños restringen constantemente esta conducta natural. Según los especialistas, impedir que un perro explore olores genera frustración e impide que satisfaga una necesidad fundamental. Lo opuesto ocurre cuando se les permite olfatear: la estimulación mental aumenta, la ansiedad disminuye y el animal se relaja más fácilmente. Esta actividad también ayuda a prevenir el aburrimiento y comportamientos destructivos.
Los veterinarios recomiendan encontrar un equilibrio entre el ejercicio físico y la exploración olfativa durante los paseos. No se trata de permitir que el perro se quede indefinidamente en cada punto, sino de ofrecerle oportunidades controladas para investigar su entorno de manera tranquila y segura.
Esta recomendación es especialmente importante para perros que viven en zonas urbanas, donde las oportunidades naturales de exploración suelen ser limitadas. Adaptar los paseos a estas necesidades del animal fortalece también la relación entre el perro y su cuidador, creando una interacción más alineada con lo que el animal realmente requiere.
Fuente original: El Tiempo - Vida