Defensoría reporta 40 desplazamientos masivos y 39.000 personas confinadas en lo que va de 2026

La Defensoría del Pueblo registra un panorama alarmante en los primeros meses del año: 40 eventos de desplazamiento forzado han afectado a más de 7.700 personas, mientras que 26 casos de confinamiento han restringido la movilidad de casi 40.000 colombianos. Magdalena y Cauca concentran la mayor parte de estas víctimas. Según la entidad, grupos armados ilegales como el Clan del Golfo, ELN y disidencias de las FARC están detrás de estas acciones, utilizándolas para mantener control territorial e impulsar sus economías ilícitas.
Colombia vive una crisis humanitaria en silencio. Mientras el país sigue su rutina, la Defensoría del Pueblo ha documentado que en lo que va de 2026 ya se han presentado 40 eventos de desplazamiento forzado masivo que han obligado a más de 7.700 personas a abandonar sus hogares. Pero hay algo aún más preocupante: 26 eventos de confinamiento han mantenido encerradas a casi 40.000 personas, limitando su acceso a comida, salud y educación.
El Magdalena es el departamento que más sufre por desplazamientos, con casi 2.000 víctimas reportadas. En el caso del confinamiento, el Cauca lidera las cifras con más de 9.300 personas afectadas. Lo común en estos casos es que ocurren en municipios pequeños, lejos de los grandes reflectores mediáticos, donde los grupos armados tienen presencia dominante.
En marzo específicamente, la situación se agudizó. La Defensoría documentó 13 nuevos desplazamientos que dejaron sin hogar a 1.662 colombianos. Nariño fue la zona más golpeada con 724 desplazados, seguida de Norte de Santander con 515. Ese mismo mes hubo 12 eventos de confinamiento que afectaron a casi 19.000 personas, concentrándose en Chocó y Nariño, donde cada departamento registró alrededor de 6.000 afectados.
La Defensoría apunta directamente a los responsables. El Clan del Golfo, el ELN, las estructuras disidentes de las FARC y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada están detrás de estos confinamientos. Lo que muchos no entienden es la táctica: estos grupos ya no solo desplazan a la gente, sino que los encierran en sus propias casas. Con amenazas, incursiones y homicidios, controlan a las comunidades para mantener el poder territorial y financiar sus operaciones ilícitas mediante economías clandestinas.
El confinamiento es particularmente perverso porque atrapa a las personas en la pobreza. Sin poder salir, los niños no van a la escuela, los enfermos no llegan a hospitales, y las familias no pueden trabajar. Es control total disfrazado de "seguridad".
Como dato adicional, la Defensoría también reportó que 25.585 extranjeros ingresaron de manera irregular al país durante este período, siendo casi en su totalidad ciudadanos venezolanos, con 25.356 casos registrados. Esta cifra evidencia que la crisis humanitaria en Colombia no solo afecta a colombianos, sino que también impacta a migrantes vulnerables que buscan huir de sus propias tragedias.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
