De vendedora callejera a millonaria: cómo Luisa Chimá construyó un imperio cosmético de 26 millones de dólares

Luisa Chimá fundó el Grupo D'Luchi en 2014 partiendo desde cero, vendiendo ropa en El Hueco. Hoy la empresa factura cerca de 26 millones de dólares anuales, produce más de 6 millones de unidades mensuales y emplea a 1.500 personas. Su clave: escuchar al cliente, profesionalizar operaciones y contratar por actitud más que por títulos.
Cuando alguien compra un bronceador de D'Luchi o un tratamiento capilar de Kaba, está adquiriendo un producto que nació de una historia que desafía el guion típico del empresario exitoso. No hay MBA de por medio, ni herencia familiar. El Grupo Empresarial D'Luchi, fundado en 2014 por Luisa Chimá, es un caso de laboratorio sobre cómo convertir necesidad en negocio y paciencia en escala.
La trayectoria de Chimá comenzó en las calles. De joven vendía vestidos de baño y ropa en Medellín, especialmente en El Hueco, el tradicional centro comercial de la capital antioquia. Esa experiencia no fue un trampolín de lujo, sino una universidad práctica donde aprendió los ritmos del mercado real. "Empecé muy joven vendiendo vestidos de baño y ropa que yo misma escogía, comercializando en Medellín, especialmente en zonas como El Hueco, donde realmente aprendí cómo funciona el comercio desde la calle, el cliente y la rotación del producto", recuerda ella. Su objetivo inicial era simple pero urgente: generar ingresos propios para pagar sus estudios universitarios.
Lo que marcó el giro fue una habilidad que desarrolló sin saberlo: escuchar. Mientras vendía, notaba las necesidades reales de las personas y entendió que revender no era el camino largo. Con el apoyo de sus abuelos en los momentos más críticos y una disciplina que no negociaba, pasó de comerciante a productora. El quiebre llegó cuando los pedidos saltaron de unidades a centenas. La casa familiar colapsó logísticamente. Fue el momento de profesionalizar o quedarse pequeño. Eligió lo primero. Hoy esa operación artesanal cuenta con tres registros INVIMA y produce más de 6 millones de unidades mensualmente desde una planta en Guarne, Antioquia.
Los números hablan por sí solos. En 2025, el grupo facturó cerca de 26 millones de dólares. No es solo D'Luchi: bajo el paraguas corporativo operan también Kaba, Kaba Makeup, La Receta CBD y OMG. Los productos llevan sello colombiano a Estados Unidos, México, Perú, la Unión Europea y otros mercados. Con aproximadamente 1.500 colaboradores vinculados directa e indirectamente, Chimá ha aprendido que el talento humano no es un asunto administrativo: es el activo estratégico más crítico.
Para contratar, ella tiene cuatro características que no negocia. La actitud está primero: "las habilidades técnicas se pueden enseñar, pero la disposición para aprender, la disciplina y la responsabilidad vienen de la persona. Prefiero a alguien con hambre de crecimiento", dice. La integridad es la segunda: en una operación industrial con manejo intensivo de recursos, la confianza no es un lujo. Tercero, capacidad de trabajo en equipo. Ningún logro en D'Luchi es individual; cada rol impacta una cadena mayor.
Chimá dejó tres consejos para emprendedores y profesionales que buscan crecer. Primero, no espere perfección. Las empresas no nacen con grandes estructuras; nacen resolviendo necesidades reales. Lo importante es arrancar, aprender rápido y ajustar. Segundo, construya capacidad antes de crecer: formalice procesos, rodéese de equipo confiable y prepare la estructura para escalar. Tercero, mantenga la visión a largo plazo. Las marcas y los profesionales que perduran son quienes se mantienen firmes y coherentes en los momentos de mayor presión.
Fuente original: El Tiempo - Finanzas Personales