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De las redes sociales a la Cámara: Hernán Muriel, el fenómeno digital que sorprendió al Pacto Histórico en Antioquia

Fuente: El Tiempo - Colombia
De las redes sociales a la Cámara: Hernán Muriel, el fenómeno digital que sorprendió al Pacto Histórico en Antioquia
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Hernán Muriel, conocido en redes como Cofradía para el Cambio, se convirtió en la sorpresa electoral del Pacto Histórico en Antioquia al obtener casi 40.000 votos en la consulta interna a la Cámara. El activista digital superó figuras políticas tradicionales con curules vigentes, posicionándose como la carta más visible de la coalición en el departamento. En entrevista, Muriel explica su apuesta por transformar la política desde cuatro ejes: dignidad territorial, defensa democrática, nueva cultura política y profundización del cambio impulsado por el gobierno Petro.

Hernán Muriel Pérez hizo lo que parecía imposible: dejar de ser solo una voz influyente en los espacios digitales de la izquierda política para convertirse en un actor electoral decisivo en Antioquia. El hombre detrás de Cofradía para el Cambio logró que casi 40.000 personas votaran por él en la consulta interna del Pacto Histórico a la Cámara, superando incluso a políticos con experiencia legislativa vigente. Su triunfo representa un fenómeno que muchos analistas no esperaban: la movilización de una base ciudadana propia que se impuso sobre las maquinarias partidistas tradicionales.

La campaña de Muriel en el departamento no fue fácil. Él mismo reconoce que enfrentó obstáculos serios ligados a la seguridad y la cultura política antioqueña. En municipios como Envigado e Itagüí, dice, persisten grupos violentos que han escalado desde el acoso hasta amenazas directas con armas blancas contra candidatos. Además, Muriel señala que ha habido lo que considera una obstaculización institucional desde organismos nacionales como el CNE, aunque aclara que esto no afectó directamente las listas en Antioquia.

Su propuesta política se sustenta en cuatro pilares que buscan redefinir la representación en el departamento. El primero es la dignidad y autonomía territorial, priorizando el ordenamiento del territorio desde las cosmovisiones propias de las comunidades, enfrentando lo que Muriel ve como un desarraigo causado por centralidades políticas y económicas. El segundo eje es la defensa de pilares democráticos que incluyen movilización social, pacificación del territorio, derechos humanos y especialmente los derechos de las víctimas. Luego está la nueva cultura política y comunicación, terreno que Muriel conoce bien por su trayectoria en comunicación alternativa. Y finalmente, la profundización del cambio iniciado por Gustavo Petro, buscando que las reformas del gobierno actual no queden inconclusas.

Para Muriel, el crecimiento de la izquierda en zonas como Urabá y los municipios del Nordeste y Bajo Cauca responde a décadas de exclusión por parte de los clanes y partidos tradicionales. Sostiene que cuando el Pacto Histórico llegó con una visión que priorizaba la ruralidad y a quienes nunca habían sido protagonistas, las comunidades vieron hechos concretos: democratización de la tierra, reducción de pobreza rural con enfoque de género y aumento del salario. Eso, asegura, transformó la esperanza electoral de estos territorios.

En cuanto a inversión nacional en obras inconclusas, Muriel plantea que el presupuesto debe aterrizar en Antioquia bajo dos principios: armonía real entre los presupuestos de la Nación, el departamento y los municipios, y prioridad enfocada en derechos fundamentales. Su ejemplo es directo: no puede haber una autopista en el Oriente mientras Urabá reclama acueductos y agua potable. Critica además que la gestión se ha visto obstaculizada por conflictos políticos internos más que por falta de recursos.

Sobre la propuesta de Antioquia Federal impulsada por sectores de derecha, Muriel es categórico: "un no rotundo". La considera regresiva y movida por intereses politiqueros. En cambio, reconoce que el gobierno nacional ha avanzado más en descentralización real a través de la reforma al Sistema General de Participaciones, permitiendo que recursos lleguen directamente a los municipios.

En el tema de la Paz Total, Muriel propone avanzar con lo que llama una esperanza crítica. Reconoce que después del acuerdo de La Habana hubo momentos de paz en territorios como Ituango, pero esa calma fue efímera porque el Estado no habitó esos espacios que dejaban los grupos desmovilizados. Para Muriel, la solución no puede ser simplemente abandonar la mesa de negociaciones. Citando al difunto humorista y activista Jaime Garzón: "Si se paran de la mesa, hay que volver a sentarse. Y si nosotros nos paramos, tienen que volver a sentarnos". El énfasis está en que el debate debe girar hacia cómo avanzar en paz con urgencia y eficacia, corrigiendo los errores anteriores y manteniendo acciones militares estratégicas mientras se negocia.

Fuente original: El Tiempo - Colombia

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