De diputado a senador: cómo un joven heredero del clan Torres llegó al top 6 del liberalismo

Camilo Torres Villalba, hijo del exalcalde de Puerto Colombia y sobrino del megacontratista Euclides Torres, se convirtió en uno de los senadores liberales más votados apenas dos años después de entrar en política. Con 122.025 votos superó a congresistas con mayor trayectoria. Su familia ha estado vinculada al círculo cercano del presidente Petro y sus empresas han recibido contratos por 180 mil millones de pesos en la actual administración.
Cuando se conocieron los resultados de las elecciones del domingo pasado, un nombre sorprendió en el top 6 de senadores más votados del Partido Liberal: Camilo Torres Villalba. Lo extraño no es solo que haya arrasado con 122.025 votos, sino que hace apenas dos años estaba completamente fuera de la política. Este joven de formación en administración de empresas dejó en el camino a personajes con décadas de experiencia en los pasillos del Congreso, incluyendo al excandidato presidencial Héctor Olimpo Espinosa.
Pero aquí viene lo importante: Torres Villalba no es un político que haya surgido de la nada. Es el hijo de Camilo Torres, exalcalde de Puerto Colombia y hermano del empresario Euclides Torres, uno de los contratistas más poderosos del país. Su madre es Martha Villalba, también exalcaldesa del mismo municipio atlántico y quien fue fórmula en la Cámara de Representantes del senador Armando Benedetti, hoy ministro de Petro. Esa conexión fue clave: Benedetti fue precisamente quien ayudó a que esta casa política apoyara al hoy presidente en 2022. Y de hecho, el clan Torres no solo participó políticamente en esa campaña, sino que también financió eventos emblemáticos como la tarima en forma de P que se armó en Barranquilla.
Su salto al Senado fue meteórico. Torres comenzó en las elecciones regionales de 2023 como diputado del Atlántico, logrando 55.504 votos. Pero después de ocupar ese cargo por apenas un tiempo, renunció en octubre para lanzarse directamente al Senado. Esta vez hizo equipo con Jezmi Lizeth Barraza, también liberal y aliada del Gobierno en la Cámara. Barraza heredó el caudal electoral de Dolcey Torres, representante saliente que curiosamente es hermano de Euclides Torres, el empresario. Entre los tres, la maquinaria política de la Costa atlántica se movió con precisión milimétrica.
Lo que está en el aire es cómo lograron semejante votación. Según reportes que circularon cuando se conocieron los resultados, detrás de estas elecciones operó una red de apoyo en la Costa que mezclaba la vieja política tradicional con operadores territoriales modernos, todo coordinado para movilizar votos de manera sistemática. Los analistas políticos no ven esta concentración de poder como casual.
Y es que los números hablan: en los últimos años de la administración Petro, empresas vinculadas al clan Torres han recibido contratos por nada menos que 180 mil millones de pesos. El portal La Silla Vacía documentó en 2024 que esos procesos tuvieron "abiertos favorecimientos, sobrecostos e indicios de corrupción". Todo esto mientras el clan consolidaba su presencia en el Congreso con candidatos prácticamente desconocidos hace poco tiempo. Lo que antes era poder empresarial, ahora se convierte también en poder político de primera línea.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

