De barbero a falso cirujano: capturan en Venezuela al principal acusado por la muerte de Yulixa Toloza

Eduardo David Ramos, un barbero sin formación médica, fue capturado en Venezuela tras liderar una intervención quirúrgica clandestina que terminó con la muerte de Yulixa Toloza en Bogotá. La mujer murió por una sobredosis de ketamina y extracción excesiva de grasa en un centro estético ilegal. Junto a Ramos fueron capturados dos cómplices más, y las autoridades adelantan trámites para su extradición a Colombia.
La red de criminalidad alrededor de la muerte de Yulixa Toloza tiene un rostro definido: el de Eduardo David Ramos, un barbero profesional que sin ninguna credencial médica se atrevió a ejercer como cirujano en un centro estético clandestino del sur de Bogotá. Su captura hace poco en Maracay, Venezuela, junto a dos cómplices más, cierra un capítulo en una investigación que expone los peligros de la medicina estética sin control en el país.
Ramos no tenía nada que ver con las salas de operación. Según informó Red+ Noticias, su experiencia se limitaba a trabajar como estilista y barbero. Sin embargo, asumió el rol de cirujano principal en Beauty Láser, el establecimiento donde Toloza, una mujer de 52 años, se sometió a una lipólisis láser que terminó siendo mortal. Tras el deceso de la paciente, el barbero-cirujano huyó del país, desencadenando una búsqueda internacional que lo llevó hasta Venezuela. Ahora enfrenta imputaciones por homicidio, desaparición forzada y omisión de socorro.
Lo que sucedió en el quirófano clandestino revela negligencia en su forma más cruda. La investigación de la Fiscalía halló que Ramos utilizó ketamina, un anestésico de uso controlado que requiere monitoreo permanente de signos vitales. De acuerdo con el relato de Estefanía López, amiga cercana de la víctima, cuando Toloza "se encontraba muy afectada físicamente" después de la intervención, el personal decidió suministrarle una segunda dosis del medicamento para calmar sus dolores y complicaciones. Eso fue fatal.
El procedimiento traspasó todos los límites de seguridad. Testimonios que obran en poder de la Fiscalía indican que le extrajeron cerca de 10 litros de grasa a Toloza. Expertos consultados por medios nacionales son claros: este tipo de intervenciones no deben superar los "cinco o seis litros por sesión". Un volumen mayor dispara el riesgo de shock hipovolémico y falla orgánica. La combinación de la sobredosis anestésica, la extracción excesiva y la ausencia total de equipos de emergencia provocó el colapso fatal de la paciente.
La captura de Ramos fue posible gracias al trabajo coordinado entre autoridades colombianas y venezolanas. El hallazgo de un Chevrolet Sonic en Cúcuta permitió reconstruir la ruta de escape de los implicados hacia el país vecino. En el estado Portuguesa fueron capturados también María Fernanda Delgado Hernández y Edinson Torres Sarmiento, administradores de Beauty Láser. La Fiscalía precisó que "los dos hombres y una mujer permanecerán privados de la libertad mientras se surten los trámites legales y jurídicos para su extradición a Colombia".
Beauty Láser operaba en la clandestinidad total: sin permisos sanitarios ni habilitación para procedimientos invasivos. Los investigadores encontraron quejas recurrentes por complicaciones posoperatorias, ausencia de controles médicos y protocolos de emergencia inexistentes. Lo irónico es que el lugar había gozado de buena reputación cuando trabajaban especialistas certificados. Todo cambió cuando llegaron los nuevos responsables.
Actualmente, la Fiscalía analiza videos de seguridad, registros de llamadas y datos de seguimiento electrónico para determinar qué tan grave fue la negligencia de Ramos y si hay más víctimas de sus prácticas quirúrgicas improvisadas.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

