De 12 años en cautiverio a la política: Mendieta busca Senado con agenda de justicia para víctimas
Luis Mendieta, general retirado que pasó casi 12 años secuestrado, entra a la contienda electoral aspirando al Senado por Cambio Radical y Alma. Su candidatura se enfoca en fortalecer la seguridad del país y crear un banco de víctimas con créditos para emprendimientos. Mendieta critica que el proceso de paz no priorizó a las víctimas y asegura que esa fue la principal razón que lo motivó a incursionar en la política.
Después de pasar casi 12 años en cautiverio, Luis Mendieta decidió que su próxima batalla sería en el Congreso. El mayor general en retiro ya recorre el país buscando un curul al Senado, convencido de que desde la política puede hacer lo que considera no se hizo durante el proceso de paz: poner a las víctimas del conflicto armado en el verdadero centro de las decisiones del país.
En conversación sobre su trayectoria, Mendieta describe esos años de encierro como una experiencia que llamaría un tiempo "congelado". Lo más impactante para él no fue solo la experiencia del cautiverio en sí, sino lo que encontró cuando salió libre. "Lo más difícil fue salir y ver que no se hizo justicia", expresó. Esa sensación de abandono hacia quienes sufrieron el conflicto se convirtió en el motor principal de su incursión en la política, especialmente después de observar cómo se desarrollaron los debates legislativos durante el proceso de paz y el llamado Fast Track.
Mendieta es crítico con lo que sucedió durante el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos. Según su análisis, aunque se prometía que las víctimas estarían en el centro de todo, la realidad fue distinta. "Hoy podríamos resumirlo en que no hay verdad, no hay justicia, no hay reparación y no hay garantía de no repetición", sostiene. Para él, el punto de quiebre llegó cuando vio que se asignaban curules en el Congreso a los integrantes de las FARC. "Cuando vimos que a las FARC les iban a dar 10 curules en el Congreso y además 16 curules adicionales en la Cámara, fue cuando dijimos que no podíamos quedarnos de brazos cruzados", explica.
Los años en cautiverio, describe Mendieta, fueron tiempos de "esclavitud, de tortura y de tratos crueles". Pero lo que lo mantenía vivo era sencillo y poderoso: su familia. "Las ganas de vivir, especialmente el pensar en mi esposa, en mis hijos y en mi familia, fue el aliciente para vivir día a día", relata. Cada jornada era una lucha contra el sufrimiento y las limitaciones del encierro, algo que él mismo y sus compañeros comparaban con estar congelados, viendo cómo la vida pasaba sin poder hacer nada.
Ahora, aspirando al Senado por la coalición Cambio Radical y Alma con el número 19 en el tarjetón, Mendieta presenta dos propuestas principales. La primera es un proyecto integral de seguridad que busca aumentar el pie de fuerza, fortalecer la coordinación con la Fiscalía e invertir en tecnología. "Tenemos un país totalmente caótico", afirma, al referirse a la realidad de homicidios, secuestros, extorsiones y atentados que golpean a Colombia. La segunda es un banco de víctimas que otorgue créditos en condiciones favorables para impulsar emprendimientos. Mendieta cuestiona que recursos públicos se destinen a que exintegrantes de las FARC cumplan sanciones propias, mientras las víctimas quedan rezagadas.
En su mensaje final, Mendieta apela a quienes no vivieron directamente el conflicto. "Me duele el país, me duele Colombia y quiero un país donde se respete la vida y la libertad de ustedes", expresó. Asegura que su hijo fue una de las principales motivaciones para entrar en política, y cierra con una promesa: "Quiero dejarles un país mejor, con más oportunidades en salud, educación, empleo y bienestar".
Fuente original: KienyKe - Portada


