Cuatro mineros mueren en explosión en Cucunubá: la seguridad en minas de Cundinamarca sigue en crisis

Una explosión en la mina Las Quintas de Cucunubá cobró la vida de cuatro trabajadores atrapados a 500 metros de profundidad. El gobernador de Cundinamarca confirmó que la mina contaba con permisos vigentes, pero advirtió sobre operaciones ilegales que funcionan sin medidas básicas de seguridad. Este es el segundo accidente fatal en la región en menos de una semana, evidenciando un patrón de tragedias relacionadas con acumulación de gases y deficiencias en ventilación.
Otra tragedia minera enluta a Cundinamarca. El sábado por la tarde, una explosión en la mina Las Quintas, ubicada en la vereda Pueblo Viejo de Cucunubá, atrapó a cuatro trabajadores a unos 500 metros bajo tierra. Las autoridades llegaron horas después con la esperanza de rescatarlos con vida, pero el Cuerpo Oficial de Bomberos confirmó lo que todos temían: Yimir Ramos Rodríguez, Wilder Didier Guerrero Villamil, Segundo Manuel Delgadillo Castellanos y Yorman Sneider Briceño López fueron encontrados sin vida en el interior del socavón.
Los organismos de rescate movilizaron equipos especializados de salvamento minero, bomberos de Ubaté y Cucunubá, ambulancias y personal de la Policía de Cundinamarca. Una vez confirmados los fallecimientos, el operativo cambió de rumbo: recuperar los cuerpos y asegurar la zona para que no hubiera más riesgos. El gobernador Jorge Emilio Rey expresó su consternación diciendo que "lamentamos profundamente que se haya presentado un nuevo accidente con víctimas fatales en actividades mineras y expresamos nuestra solidaridad con las familias de los trabajadores fallecidos".
Lo preocupante es que este no es un hecho aislado. Hace menos de una semana, la mina La Ciscuda en Sutatausa, también en Cundinamarca, fue escena de otra explosión que dejó nueve muertos. Según la Agencia Nacional de Minería, todo indica que la acumulación de gases en el interior del socavón fue la causa. En febrero pasado, seis personas murieron en una mina ilegal de Guachetá, y la zona de Cucunubá ya había vivido tragedias similares en abril de 2023 y en 2025.
El gobernador reconoció que la mina Las Quintas tenía título minero y licencia ambiental expedida en diciembre del año anterior. Pero eso no evitó la tragedia. El verdadero problema, según señaló, está en que en Cundinamarca funcionan explotaciones ilegales y operaciones que simplemente ignoran las medidas básicas de seguridad. Las investigaciones siguen en marcha para determinar exactamente qué causó esta explosión, pero todo apunta a lo de siempre: gases sin control y sistemas de ventilación deficientes que convierten estas minas en trampas mortales.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

