Cuatro defensores de la salud llegaron al Congreso: los otros doce se quedaron en el camino

En las elecciones legislativas del 8 de marzo, dieciséis candidatos que hicieron bandera de la defensa del sistema de salud se lanzaron al Congreso. Solo cuatro ganaron: tres al Senado y uno a la Cámara. Los electores premió a políticos que se opusieron a las reformas de Petro y denunciaron irregularidades en el sector, aunque la mayoría de los candidatos con esa postura no logró entrar al Capitolio.
Cuando Colombia fue a votar el pasado 8 de marzo, no solo estaba en juego actualizar el mapa político del país. También se medía la capacidad electoral de quienes habían apostado sus campañas a defender un sistema de salud que lleva años en crisis. Dieciséis candidatos, procedentes del sector privado, las redes sociales, el activismo y la política tradicional, decidieron jugársela por esa causa. El resultado fue agridulce: apenas cuatro lograron llegar al Congreso, mientras que los otros doce se quedaron en el intento.
Entre los ganadores está Norma Hurtado, senadora del Partido de la U que no solo retuvo su curul sino que obtuvo una de las votaciones más altas del país con 136.036 apoyos. Hurtado fue una de las congresistas que se enfrentó con argumentos y decisiones a los dos proyectos de reforma a la salud que presentó el Gobierno Petro. También realizó denuncias sobre cambios en la asignación de recursos desde el ministerio y sobre el bajo desempeño de los equipos básicos de salud.
Andrés Forero, quien saltó de la Cámara al Senado como cabeza de lista del Centro Democrático, también se llevó un triunfo. Con más de tres millones de votos, el partido uribista se posicionó como la segunda fuerza en el Senado, mejorando significativamente respecto a 2022 cuando había sacado 1,9 millones de votos. Para el próximo periodo 2026-2030, el Centro Democrático tendrá 17 senadores en lugar de 13. Forero fue reconocido como uno de los congresistas que lideró la oposición contra la reforma sanitaria de Petro, además de sus constantes investigaciones sobre el manejo del sector por parte del Gobierno.
Jennifer Pedraza, con apenas 30 años, se convirtió en una de las senadoras más jóvenes al obtener 78.550 votos bajo la coalición de Dignidad y Compromiso con otros partidos de izquierda. Su particularidad fue encarnar una voz de izquierda independiente del Gobierno, oponiéndose a la reforma a la salud pese a haber votado por Petro en segunda vuelta en 2022. Sus investigaciones sobre el aumento de tutelas en salud y sus denuncias sobre irregularidades académicas en funcionarios del Ejecutivo le ganaron visibilidad en el Congreso.
Catherine Juviano completó el cuarteto de los ganadores. Aunque inicialmente apoyó a Petro, se distanció del Gobierno tras el primer proyecto de reforma a la salud, denunciando sus deficiencias técnicas. Este año, en compañía del exministro Alejandro Gaviria, sacó a la luz un escándalo: 25 obras del Ministerio de Salud para construir centros de atención primaria presentaban irregularidades por contratistas cuestionados y obras inconclusas, con 82.000 millones de pesos sin destinación clara. Como integrante de la Alianza Verde, fue la más votada con 47.059 sufragios y logró repetir en la Cámara por Bogotá.
Los doce candidatos que no lograron su objetivo se distribuyeron entre distintas aspiraciones. Algunos, como Daniel Gómez con 5.850 votos o Juan Carlos Bernal que solo obtuvo 579 sufragios, se quedaron cortos para entrar al Senado. En Cámara, varios políticos que buscaban repetir periodo tampoco lo consiguieron: Julia Miranda y Carolina Arbeláez fueron de los que más votos sacaron sin lograr el objetivo. En Antioquia, la líder social Hannah Escobar apenas reunió 4.270 votos, mientras que Víctor Correa, exrepresentante entre 2014 y 2018, solo obtuvo 1.138. La apuesta por defender la salud como bandera electoral funcionó para algunos, pero para la mayoría el mensaje no logró trasladarse en votos suficientes.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

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