Samper en San Andrés: Seaflower y derechos de pescadores, claves para el Archipiélago

El expresidente Ernesto Samper llegó a San Andrés para evaluar el comportamiento electoral de cara a la segunda vuelta presidencial. En entrevista con EL ISLEÑO, enfatizó la necesidad de fortalecer la Reserva de Biósfera Seaflower mediante administración conjunta con países vecinos, defender los derechos de los pescadores tras el fallo de La Haya, y resolver problemas de empleo y seguridad que mantienen al Archipiélago marginado del resto del país. Samper respalda la candidatura de Iván Cepeda.
El expresidente Ernesto Samper llegó este viernes a San Andrés con una misión clara: tomarle el pulso a la región insular antes de la segunda vuelta presidencial. En entrevista realizada por EL ISLEÑO, explicó que viene a escuchar directamente cuáles son las principales preocupaciones de los isleños, un territorio que considera olvidado por el centro del país a pesar de tener una problemática única que debe incluirse en cualquier programa de gobierno serio.
Para Samper, los temas prioritarios en el Archipiélago van más allá de lo evidente. Mencionó la seguridad, el empleo y el desarrollo de un turismo responsable como asuntos centrales, pero enfatizó especialmente en lo que llamó "el derecho de los pescadores a ingresar a las zonas donde pescaban antes del fallo de La Haya sin inconvenientes". Agregó que la región enfrenta una situación que no puede mantenerse indefinidamente en el status quo actual. Su propósito, dijo, es analizar toda esta problemática con expertos locales para luego traducirlo en acciones concretas junto a las fuerzas políticas que acompañan la candidatura de Iván Cepeda.
Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de transformar la Reserva de Biósfera Seaflower en un área de mayor influencia compartida con países vecinos, Samper fue categórico: "es la única posibilidad de preservar la integridad ambiental del tercer arrecife coralino más grande del mundo". Explicó que la iniciativa busca que seis países interesados, incluyendo a Panamá, Nicaragua, Honduras, Costa Rica, Jamaica y Colombia, constituyan una zona de administración conjunta en más de 500.000 kilómetros cuadrados. El concepto, aclaró, no es solo de protección ambiental sino de preservación de la presencia social, particularmente de los pescadores que dependen de estos recursos. La administración la ejercería un Consejo cuya presidencia rotatía entre países, evitando así divisiones que terminen rompiendo la unidad ambiental de esta reserva tan importante. Todo depende de la aprobación de la Unesco.
Respecto a los problemas ambientales más inmediatos que Coralina ha señalado mediante una alerta amarilla por agotamiento del relleno sanitario y vertimientos de aguas residuales al mar, Samper aseguró que la protección ambiental es fundamental para el progresismo. Señaló que el gobierno actual ha hecho esfuerzos importantes en foros internacionales y que Colombia ahora es reconocida junto a México y Brasil por sus posiciones sobre biodiversidad y descarbonización. Sin embargo, advirtió sobre una encrucijada histórica: "¿volvemos al modelo de antes, que es una solución al modelo neoliberal con un establecimiento que negocia intereses y no garantías? ¿O trabajamos por la continuidad de un proyecto de cambio, al que tendrán que hacérsele ajustes, sí, pero que señala un camino distinto?"
El expresidente vinculó el auge de la ultraderecha latinoamericana a un efecto pendular tras gobiernos progresistas, pero también señaló factores más profundos como la concentración de medios de comunicación en manos de grandes grupos económicos y la ausencia de partidos que representen intereses colectivos. Criticó duramente lo que llamó la intromisión estadounidense en democracias latinoamericanas, utilizando amenazas como la restricción de visas contra líderes políticos. En su perspectiva, esto representa un intento de nombrar "virreyes al servicio de intereses hegemónicos".
Aunque reconoce que numéricamente los votos del Archipiélago pueden parecer insignificantes, Samper los considera conceptualmente importantes como indicador de una región independiente que expresa sus propias prioridades. Pidió a los isleños repetir su votación de primera vuelta por Cepeda e incluso aumentarla en un 30 por ciento como meta de la campaña. Insistió en que las próximas elecciones son decisivas para definir si Colombia continúa hacia adelante o retrocede veinte años, y advirtió sobre los riesgos de una gobernanza que termine siendo "intervención norteamericana", instando al país a "destetarse de Estados Unidos" aunque reconociendo que deben ser socios estratégicos.
Fuente original: El Isleño


