Cuarto puente colapsa en Urabá por lluvias: 6.000 personas quedan incomunicadas

San Juan de Apartadó enfrenta un nuevo golpe de la crisis climática que azota a Antioquia hace más de un mes. Un puente colapsó el 23 de febrero, dejando sin paso a 20 veredas y aproximadamente 6.000 habitantes. Es el cuarto puente que cae en la subregión en las últimas semanas, mientras las autoridades trabajan en soluciones temporales para recomunicar el territorio.
La emergencia climática no suelta a Urabá. Hace poco más de un mes, las lluvias torrenciales castigan sin tregua a esta subregión antioqueña, y los puentes, esa infraestructura vital para conectar comunidades, se desmoronan uno tras otro. El 23 de febrero fue el turno del puente que comunica el casco urbano de San Juan de Apartadó con 20 veredas rurales ubicadas en la vereda La Balsa. La estructura, socavada por la creciente del río que corre bajo sus bases, simplemente se derrumbó.
Ahora, alrededor de 6.000 personas que viven en esas veredas enfrentan un aislamiento casi total. El tránsito quedó completamente interrumpido tanto para entrar como para salir de esos territorios. Para una región que ya venía tambaleando por la emergencia climática, este colapso es otro golpe más en una serie que parece no tener fin.
Este es el cuarto puente que colapsa en Urabá durante el último mes. A principios de febrero, el puente sobre el río Mulatos, que conecta a la región con el departamento de Córdoba, sufrió daños graves en el kilómetro 17 de su estructura de 60 metros. Luego vino el cierre total del puente sobre el río San Juan de Urabá, donde el río desbordado socavó una de las cabeceras y se llevó parte de la banca. A esto se sumó un deslizamiento que afectó un puente en la vereda Vijagual, en límites entre Carepa y Apartadó, zona donde vive cerca del 40% de la población.
El balance de esta crisis es desolador. Según el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia, más de 13.000 familias han resultado damnificadas en 10 de los 11 municipios de Urabá. Las inundaciones generalizadas, las pérdidas masivas de cultivos y los daños infraestructurales en corredores clave han dejado a la región en una situación crítica.
La Gobernación de Antioquia dispuso 70.000 millones de pesos para rehabilitar el territorio, pero la vía es el talón de Aquiles. Las autoridades ya avanzan con labores de despliegue de maquinaria para remover material y abrir pasos provisionales. Además, solicitaron a la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres la instalación de dos puentes militares para recomunicar la región. La Alcaldía de Apartadó reportó que realizó una intervención temporal para rehabilitar el paso en el sector, aunque las soluciones siguen siendo provisionales mientras Urabá espera que las lluvias cesen y que lleguen infraestructuras más permanentes.
Fuente original: El Tiempo - Colombia



