Crucero AmaMelodía navega el Magdalena con la primera capitana mujer de Colombia

La naviera estadounidense AmaWaterways lanzó su segundo crucero fluvial en el río Magdalena, capitaneado por Elizabeth Mercado Herrera, la primera mujer en comandar un barco de río en el país. El viaje de ocho días recorre 500 kilómetros entre Cartagena y Barranquilla, visitando pueblos como San Basilio de Palenque, Calamar y Mompox, todos lugares de relevancia cultural e histórica. El proyecto busca potenciar el turismo en la región mientras genera empleo e ingresos en las comunidades ribereñas del Magdalena.
Elizabeth Mercado Herrera hizo historia el 28 de abril pasado cuando asumió el mando del crucero AmaMelodía, convirtiéndose en la primera mujer capitana de un barco de río en Colombia. Ese mismo día fue bautizada la embarcación en el puerto de Barranquilla, con la presencia de autoridades locales y representantes de comunidades indígenas que bendijeron la nueva nave.
AmaMelodía es el segundo crucero que la naviera estadounidense AmaWaterways opera en el Magdalena. Tiene capacidad para 64 pasajeros en 32 camarotes equipados con balcones, y ofrece travesías de ocho días que salen desde Cartagena hacia Barranquilla, recorriendo aproximadamente 500 kilómetros del río. El barco cuenta con piscina climatizada, restaurante panorámico, spa y gimnasio. Según la información del medio que realizó esta cobertura, el precio de los viajes parte desde 3.288 dólares estadounidenses e incluye todas las comidas, bebidas no alcohólicas, servicio y las excursiones en cada parada.
La apuesta de AmaWaterways en el Magdalena responde a una estrategia deliberada. Rudi Schreiner, uno de los cofundadores, ha señalado que el río "tiene cultura, naturaleza, gente amable y condiciones de navegabilidad". En el trayecto los viajeros, en su mayoría europeos y estadounidenses, descubren patrimonios de la humanidad como Mompox, San Basilio de Palenque y acceden a experiencias ligadas a la cumbia y otras tradiciones colombianas.
Cada parada del crucero pone en contacto a los visitantes con la vida local. En Calamar, por ejemplo, los recibes con danzas de Son de Negro mientras la comunidad aprovecha económicamente la llegada de turistas. En Santa Bárbara de Pinto, la naviera a través de su fundación apoya programas educativos y entrega instrumentos musicales a grupos de cumbia de las escuelas locales. En la ciénaga, pescadores locales interrumpen su jornada matinal para mostrar sus técnicas ancestrales con la atarraya.
El proyecto también ha generado impacto en infraestructura. En Calamar, por ejemplo, se ejecuta una campaña llamada "Más vida a Calamar" donde se recuperan y pintan casas de estilo republicano. Michelle Aristizábal, estudiante y guía para AmaWaterways, resume el cambio: "Este barco nos da vida, renueva nuestra historia, nos trae turismo y para los jóvenes, oportunidades".
El diseño del AmaMelodía refleja un enfoque colombiano. El arquitecto paisa Camilo Restrepo lo concibió con materiales, diseños y empresas del país. "Sin competir con la naturaleza que se ve desde las ventanas", según explicó en el reportaje original, se utilizaron tejidos naturales y fibras de la región. Esto permite que durante la navegación los pasajeros disfruten tanto de los ambientes interiores como de los paisajes del río a través de los camarotes.
El viaje culmina en Barranquilla, donde se celebra con elementos del carnaval local. Los personajes tradicionales como la Marimonda, el Congo, la Negrita Puloy y el Rey Momo animan las festividades finales, cerrando una travesía que combina naturaleza, historia, cultura y economía regional en un mismo recorrido fluvial.
Fuente original: El Tiempo - Vida