Crítica a misoginia en videojuegos le cuesta amenazas de muerte a bloguera
Anita Sarkeesian, quien analiza cómo se representan las mujeres en videojuegos, recibió amenazas de violación y muerte después de publicar un video denunciando el rol sexual y decorativo de los personajes femeninos en estos juegos. Las agresiones fueron tan serias que tuvo que abandonar su apartamento y contactar a la policía. La situación generó apoyo de más de dos mil personas y grandes compañías de videojuegos que firmaron una carta pidiendo fin a la discriminación en la industria.
Anita Sarkeesian aprendió a costa propia lo peligroso que puede ser cuestionar la cultura de los videojuegos. Esta analista de narrativa en la cultura pop publicó un video en su sitio web Feminist Frequency donde señalaba cómo se retratan las mujeres en los juegos electrónicos, y lo que recibió a cambio fueron mensajes brutales. "Voy a ir a tu apartamento y te voy a violar" y "P*, cierra tu maldita boca y deja de criticar lo que no te gusta" fueron apenas dos ejemplos de los tuits de amenaza que inundaron sus redes.
En el video, Sarkeesian explicaba algo que muchos jugadores no quieren escuchar: "Son personajes insignificantes que no tienen un rol importante, no se puede jugar con ellos. Su sexualidad se explota para darle un toque atrevido y descarnado a los juegos. El cuerpo de la mujer se trata como un objeto que cumple una función decorativa para jugadores masculinos heterosexuales". Las imágenes que mostró no dejaban lugar a dudas: personajes femeninos prácticamente desnudos, frecuentemente víctimas de violencia.
Las amenazas asustaron tanto a Sarkeesian que tuvo que huir de su apartamento y llamar a la policía. Pero aquí viene lo frustrante: cuando habló con los funcionarios, se dio cuenta de que no sabían cómo manejar amenazas creíbles hechas en internet. Según relató en sus redes, los policías incluso le preguntaron por qué no simplemente abandonaba su trabajo como analista de videojuegos.
Este no era el primer ataque que sufría. En 2012 ya había circulado un videojuego llamado "Golpeen a Anita Sarkeesian", así que el problema venía de antes. Pero esta vez algo cambió. La comunidad gamer reaccionó diferente. Más de dos mil personas firmaron una carta conjunta exigiendo el fin de la discriminación en la industria de videojuegos. "Creemos que todos, sin importar su género, orientación sexual, etnicidad o religión tienen derecho a usar videojuegos, criticarlos y programarlos sin ser amenazado o acosado. Es la diversidad de nuestra comunidad lo que permite el florecimiento de la misma", dice el documento que fue respaldado incluso por gigantes como Electronics Arts y Ubisoft, además de estudios independientes más pequeños.
Fuente original: BBC Mundo - Tecnología
