Crisis hospitalaria: cierres de clínicas dejan a miles de pacientes sin cirugías y trabajadores sin empleo

Colombia enfrenta una crisis sin precedentes en su sistema de salud. Clínicas como Medical, Corpas y la Liga Contra el Cáncer cierran sedes o suspenden servicios por falta de pago de las EPS. Pacientes esperan cirugías aplazadas, trabajadores son despedidos y hospitales reducen drásticamente sus camas de cuidado intensivo. Entre 2021 y 2025 cerraron más de 4.100 instituciones prestadoras de salud en el país, con Bogotá liderando esta cifra preocupante.
José Gilberto Patarroyo lleva ocho días con una bala alojada en el pie y una fractura en el fémur sin operar. María llegó temprano a la Liga Contra el Cáncer en Bogotá para una revisión preventiva y encontró las puertas cerradas. Alberto, un camillero de 26 años que apenas una semana trabajaba en Clínica Medical, recibió una llamada notificándole que su contrato había sido cancelado. Tres historias distintas, pero conectadas por una misma realidad: el colapso financiero del sistema de salud colombiano está cerrando clínicas, reduciendo servicios y dejando miles de pacientes y trabajadores en la incertidumbre.
La situación en la Clínica Universitaria Juan N. Corpas ilustra la magnitud del problema. La institución pasó de tener 16 camas de cuidado intensivo a solamente cuatro después de una renuncia masiva de especialistas. Según su director Juan Carlos Vera, la clínica enfrenta un déficit de aproximadamente 35 mil millones de pesos por no pago de aseguradoras. Famisanar adeuda 8 mil 976 millones, Compensar 7 mil 764 millones, Sanitas 5 mil 458 millones, Salud Total 3 mil 903 millones y la Adres 2 mil 561 millones. La falta de liquidez ha impedido pagar salarios de entre cuatro y ocho meses a los médicos, provocando que abandonen sus puestos de trabajo.
En el caso de Clínica Medical, la crisis fue aún más drástica. La institución anunció el cierre de cuatro de sus cinco sedes en Bogotá a partir del 5 de mayo. En Kennedy, su única sede operativa, cerró servicios de alta complejidad como cuidado intensivo, hemodinamia y diálisis. Con esta decisión, dejó de atender a entre 30 mil y 32 mil pacientes mensuales, incluidos unos 8 mil casos de urgencias. William Aristizábal, gerente de la clínica, explicó que "éramos uno de los centros que mayor complejidad manejaba en la ciudad y en el país para pacientes de trauma", pero la institución ya no cuenta con capacidad financiera para mantener especialistas e infraestructura. La cartera de Medical supera los 300 mil millones de pesos, agravada especialmente en los últimos dos años.
Los pacientes sufren las consecuencias directamente. Juan, un joven de 29 años que fue arrollado por un articulado mientras se movilizaba en motocicleta, fue remitido a Clínica Medical de Kennedy tras el cierre de otros servicios. Según su madre Magda Patricia López, su hijo "duró tres días esperando que hubiera salas de cirugía por el mismo colapso que hay". Finalmente fue operado el 8 de mayo, pero los médicos le informaron que podría perder hasta el 85 por ciento de la sensibilidad en el pie afectado. La familia enfrenta incertidumbre adicional sobre quién cubrirá los gastos posteriores: el SOAT, la EPS o TransMilenio, responsable del accidente ocurrido hace más de dos semanas.
También hay casos de pacientes abandonados a mitad del tratamiento. Esteban Reyes, un domiciliario de 27 años que sufrió un accidente en motocicleta el 30 de marzo, fue operado y remitido a terapia en la sede Américas de Clínica Medical. Cuando esa sede cerró, quedó prácticamente abandonado. Relata que lo "dejaron embalado con el yeso, sin terapias y sin retiro de puntos". Aunque fue remitido a la sede Kennedy, le informaron que no podían atenderlo y le pidieron esperar un correo para asignarle terapias. Mientras tanto, continúa incapacitado sin poder trabajar.
Los servicios preventivos también colapsaron. La Liga Colombiana Contra el Cáncer suspendió temporalmente sus servicios en la sede de la calle 116 de Bogotá por falta de pago de las EPS. Wilson Cubides, director de la Liga, señaló que el déficit de esa sede asciende a 4 mil millones de pesos, con mayores deudas de Sanitas y Famisanar. La sede atendía aproximadamente 4 mil pacientes mensuales en diagnóstico temprano de cáncer y prevención.
El panorama nacional es aún más preocupante. Según un informe del centro de pensamiento Así Vamos en Salud, entre 2021 y 2025 cerraron 4 mil 104 instituciones prestadoras de servicios de salud en Colombia. Bogotá encabeza con 580 cierres, seguida por Antioquia con 273, Atlántico con 268, Cali con 227, Barranquilla con 212, Santander con 204 y Cundinamarca con 177. El análisis también advierte sobre el cierre progresivo de camas hospitalarias en áreas sensibles como atención materno-infantil y salud mental, además del incremento de tutelas y quejas relacionadas con barreras de acceso.
Los trabajadores de la salud también pagan un precio alto. Alberto perdió su trabajo apenas una semana después de ingresar a Clínica Medical. Relata que "ese mismo día que confirmaron el cierre nos dijeron que hasta ahí contaban con nosotros" a varios empleados recién vinculados bajo periodo de prueba. Ahora conduce Uber mientras intenta regresar al sector salud. "No solamente fui yo. Sacaron a bastante gente", dice. En medio de la crisis, conseguir empleo en clínicas y hospitales se ha vuelto cada vez más difícil para trabajadores noveles.
Aunque directivos de instituciones de salud coinciden en que las deudas de las EPS —especialmente las intervenidas por el Gobierno— han empeorado en los últimos años, hace falta un plan concreto desde el Gobierno para contener el deterioro. Por ahora, pacientes esperan cirugías que no llegan, trabajadores pierden empleos y miles buscan desesperadamente dónde continuar sus tratamientos médicos en un sistema que cada día pierde más camas, más especialistas y más lugares para atender a quienes dependen de él.
Fuente original: El Tiempo - Salud