Crisis de seguridad en bananeras: trabajadores huyen de fincas por extorsiones en el Magdalena

El sector bananero del Caribe colombiano enfrenta una crisis de orden público que está obligando a trabajadores a abandonar sus empleos por miedo. Bandas criminales realizan hostigamientos armados, disparos y extorsiones en fincas y centros de acopio, especialmente en Zona Bananera. La Asociación de Bananeros de Colombia pide al Gobierno que despliegue batallones especializados para contener a estas estructuras criminales que se están apoderando de las zonas rurales del Magdalena y La Guajira.
En Santa Marta, durante un evento gremial, la Asociación de Bananeros de Colombia presentó un panorama angustioso: el crimen organizado está dinamitando el sector bananero del Caribe, uno de los pilares de empleo y exportación de la región. José Francisco Zúñiga, presidente ejecutivo de Asbama, denunció un patrón de violencia que se repite constantemente en las fincas y centros de acopio.
El modus operandi de estos grupos es directo y aterrador. Hombres armados y encapuchados llegan en motocicletas a las empacadoras para ordenar que detengan el corte de fruta. Los delincuentes disparan al aire, cuelgan pancartas de organizaciones criminales y dejan panfletos amenazantes. El propósito es uno solo: paralizar las operaciones hasta que los dueños paguen cuotas de extorsión.
Lo más grave es el impacto en quienes menos culpa tienen: los trabajadores. Los empleados de las fincas reciben amenazas directas en sus puestos de trabajo y, asustados por sus vidas, simplemente dejan de ir a trabajar. El problema ya no es solo un golpe a la rentabilidad de empresas grandes y medianas, sino un daño directo al tejido social del campo. Zúñiga fue claro en su diagnóstico: "Hoy en día, uno de los grandes rubros y costos ocultos que tiene el sector bananero es destinar millonarios recursos para proteger y custodiar la fruta, las fincas y el personal de estos bandidos".
El municipio de Zona Bananera, en el Magdalena, es el más afectado. Se trata de un territorio estratégico porque concentra muchas de las hectáreas más productivas de la región. Pero a esta presión criminal se suman otros problemas: la revaluación del peso ha bajado los ingresos por exportaciones, los fertilizantes se han encarecido y los efectos climáticos de El Niño han golpeado las cosechas. Todo junto forma lo que los expertos llaman una "tormenta perfecta" que amenaza con desaparecer empleos.
Frente a esta emergencia, Asbama exigió al Gobierno Nacional que actúe de forma inmediata. El gremio pide el despliegue de batallones de alta montaña y unidades especializadas de la Policía y el Ejército. Zúñiga cerró su intervención con un mensaje directo al Ministerio de Defensa: "Le hice un llamado enérgico al Gobierno Nacional, en cabeza del Ministro de Defensa, para que tome acciones contundentes. Notamos que los canales de comunicación existen, pero las medidas actuales no están siendo suficientes para contener a las estructuras criminales que se están apoderando de las zonas rurales del Magdalena y La Guajira".
Fuente original: Seguimiento

