Crédito más fácil y menos efectivo: los retos urgentes para incluir a millones en el sistema financiero colombiano
Los líderes de billeteras digitales y neobancos pidieron flexibilizar los requisitos para acceder a créditos, señalando que el 70% de las transacciones aún se mueve en efectivo y tres de cada cuatro colombianos no tienen acceso a financiamiento. Destacaron que Colombia está rezagada en profundización financiera comparada con países como Chile y Brasil, y que requisitos como carta laboral o extractos de nómina cierran puertas a micronegocios que representan el 80% de la economía.
En Colombia todavía hay un obstáculo gigante para que más gente acceda a servicios financieros: los bancos siguen pidiendo documentos anticuados. Así lo dejaron claro los principales ejecutivos de billeteras digitales y neobancos durante el Camp de Asobancaria, donde plantean que flexibilizar los requisitos para solicitar créditos es uno de los caminos más urgentes para democratizar el sistema financiero.
El panorama es preocupante. Según Andrés Vásquez, CEO de Nequi, todavía el 70% de las transacciones en el país se mueve en efectivo. Peor aún, Diego Caicedo de Revolut señaló que aproximadamente el 70% de los colombianos no tiene acceso a productos de crédito. José Manuel Ayerbe Osorio de Dale! fue claro en criticar la rigidez: "No puede ser posible que se siga pidiendo una carta laboral o extractos de nómina para otorgar créditos".
¿Por qué esto importa? Porque la economía colombiana se sostiene principalmente en los hombros de gente pequeña. Ayerbe Osorio lo explicó con una cifra contundente: el 80% de la economía se maneja por micronegocios, y si se suman las pequeñas y medianas empresas, ese porcentaje sube a 95%. Muchos de esos dueños de pequeños negocios no tienen nómina ni carta laboral, así que quedan afuera del sistema.
Ignacio Giraldo, CEO de Lulo Bank, agregó otra preocupación: Colombia está muy atrás en profundización financiera. El país tiene activos financieros equivalentes al 40% del PIB (el tamaño total de la economía), mientras que otros países de la región superan el 100%. En términos simples: los colombianos no tienen suficientes productos y servicios financieros disponibles comparado con naciones vecinas como Chile o Brasil.
Los ejecutivos también enfatizaron que los datos son la llave. Giraldo sostuvo que "los datos no son de las compañías, son de las personas", y pidió que haya "datos abiertos y movilidad de los datos por una carretera idealmente operada por el gobierno". Esto permitiría que los neobancos desarrollen mejores herramientas para analizar a quién sí le pueden prestar sin los requisitos tradicionales.
Desde Daviplata, Ángela Marcela Ramírez subrayó que el reto de los neobancos es diferente al de los bancos tradicionales: "entregar una experiencia distinta" a los usuarios, con productos digitales más cercanos y amigables, especialmente para los jóvenes.
La conclusión es que Colombia necesita cambios rápidos. No es solo sobre tecnología: es sobre repensar cómo se evalúa a la gente para darle crédito, reconociendo que los documentos antiguos dejan fuera a millones de personas que sí podrían pagar sus deudas.
Fuente original: La República - Finanzas