Crean lente de contacto que detecta glaucoma y suministra medicinas automáticamente

Investigadores del Instituto Terasaki en Los Ángeles desarrollaron una lente de contacto inteligente que mide la presión ocular en tiempo real y libera medicamentos sin intervención del paciente. El dispositivo busca resolver el problema de incumplimiento en los tratamientos tradicionales del glaucoma, una enfermedad que afecta a más de 70 millones de personas en el mundo y es causa principal de ceguera irreversible. Aunque las pruebas en laboratorio muestran resultados prometedores, aún falta validar la seguridad en humanos antes de que llegue al mercado.
El glaucoma representa uno de los mayores retos en oftalmología mundial. Esta enfermedad degenerativa daña progresivamente el nervio óptico, robando la visión de manera silenciosa y, en muchos casos, irreversible. Ahora, un equipo de científicos del Instituto Terasaki para la Innovación Biomédica en Los Ángeles propone una solución revolucionaria: una lente de contacto capaz de monitorizar la presión dentro del ojo y administrar automáticamente los fármacos necesarios para mantenerla bajo control.
El gran obstáculo en el tratamiento actual del glaucoma no es la falta de medicinas, sino la dificultad que tienen los pacientes para seguir regularmente el esquema de colirios (gotas oftalmológicas) que sus oftalmólogos prescriben. Muchos olvidan aplicarse las gotas en los horarios indicados o simplemente abandonan el tratamiento, lo que acelera el daño al nervio óptico. Esta nueva lente actúa como una "farmacia invisible" dentro del ojo, vigilando constantemente y liberando medicamentos como timolol o brimonidina justo cuando los niveles de presión lo requieren.
Lo innovador es que esta lente no contiene cables ni baterías, a diferencia de prototipos anteriores que resultaban incómodos. Está fabricada únicamente con polímeros biocompatibles (materiales seguros para el cuerpo humano) y funciona mediante un sistema cerrado que comunica constantemente un sensor con un dispensador de fármacos. Cuando detecta un aumento anormal en la presión, la lente se deforma ligeramente para activar la liberación escalonada de medicamento directamente en el ojo. El sistema incluso usa inteligencia artificial para personalizar la dosis según las necesidades específicas de cada paciente.
Los resultados de las pruebas, publicados en la revista Science Translational Medicine, son alentadores. El equipo probó la lente en modelos de ojos artificiales, tejidos oculares de bovino y conejos vivos con problemas de presión ocular. La precisión en la medición fue idéntica a la del tonómetro estándar que usan los oftalmólogos en consulta. Según los datos, la lente resultó incluso más efectiva que los tratamientos convencionales para evitar las fluctuaciones de presión que causan ceguera progresiva.
Stewart Han, presidente del Instituto Terasaki, destacó la relevancia del hallazgo: "Este logro establece un nuevo estándar de lo que es posible cuando el impacto en el mundo real impulsa la investigación interdisciplinar". Sin embargo, los investigadores son realistas sobre los pasos pendientes. Antes de que estas lentes lleguen a las ópticas, deben validar la seguridad a largo plazo en seres humanos y desarrollar procesos para fabricarlas a escala industrial.
El glaucoma afecta actualmente a más de 70 millones de personas en el planeta. Para el equipo del Instituto Terasaki, esta tecnología va más allá de una solución para el glaucoma: representa el punto de partida para tratar otras condiciones oculares como el ojo seco e incluso para detectar tempranamente tumores en la zona ocular. Si esta herramienta se consolida, podría transformar fundamentalmente cómo los pacientes y médicos controlan las enfermedades degenerativas del ojo.
Fuente original: El Tiempo - Salud