Corte Suprema cierra mayoría de casos por presuntos enchufes en la Dian, pero mantiene investigación contra Roy Barreras

La Corte Suprema cerró investigaciones contra 26 congresistas acusados de presionar para meter gente en cargos de la Dian, pero continuó indagando contra Roy Barreras y dos colegas más. El exdirector Luis Carlos Reyes denunció que recibió solicitudes de 35 parlamentarios para nombramientos. La diferencia clave: los que se libraron solo recomendaron candidatos, mientras que los tres investigados habrían ejercido presión directa.
La Corte Suprema de Justicia tomó una decisión que divide las aguas en una investigación que ha generado incertidumbre sobre cómo funcionan los nombramientos en las entidades públicas colombianas. Decidió cerrar la mayoría de procesos preliminares relacionados con presiones para colocar personas en cargos de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian), pero mantuvo tres investigaciones activas que mantienen bajo la lupa al exsenador y aspirante presidencial Roy Barreras Montealegre, a la representante Gloria Arizabaleta Corral y al senador Jairo Castellanos Serrano.
La decisión se basó en las denuncias presentadas por Luis Carlos Reyes, quien dirigió la Dian entre 2022 y 2025. Según sus declaraciones, durante su gestión recibió comunicaciones de múltiples congresistas y políticos solicitando que ubicara personas de su confianza en puestos de dirección o jefaturas dentro de la entidad. Reyes señaló que llegó a recibir un listado de al menos 35 parlamentarios y personalidades haciendo este tipo de peticiones, y en algunos casos incluso advirtió amenazas por su negativa a complacerlos.
Lo interesante aquí es entender por qué algunos quedaron fuera y otros no. La Corte archivó casos contra 26 congresistas y excongresistas porque aunque sí entregaron hojas de vida o sugerencias de candidatos, no se comprobó que abusaran de su función pública para obtener un beneficio ilícito. Es decir, hacer una recomendación no es lo mismo que ejercer presión coercitiva. En cambio, en los casos de Barreras, Arizabaleta y Castellanos, los testimonios y registros que obran en el proceso incluyen menciones concretas de presión para nombramientos específicos, lo que sí podría configurar el delito de tráfico de influencias (usar la posición política para obtener ventajas indebidas).
La Corte también decidió enviar copias de la investigación a la Fiscalía General para que indague a la actual gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, y a Gilberto Rondón González, por hechos similares. Esto sucede porque en el momento de los hechos denunciados ellos no eran aforados (no tenían fuero especial ante la Corte Suprema), así que le corresponde a la Fiscalía investigarlos.
Este proceso abierto durante años ha estado bajo reserva y toca un tema que preocupa a muchos colombianos: cómo los políticos influyen en las decisiones de organismos públicos. La investigación pone en evidencia una práctica común pero problemática: la idea de que los cargos públicos son moneda de cambio política. Para el ciudadano común, esto se traduce en funcionarios designados por conexiones políticas en lugar de competencia, lo que debilita la capacidad de entidades como la Dian de cumplir sus funciones de recaudación y control aduanal de forma imparcial.
Fuente original: Portafolio - Economía