Cortacéspedes: a qué edad los niños pueden usarlos sin riesgo de lesiones graves
Cada año más de 5.000 niños en Estados Unidos requieren atención de urgencias por accidentes con cortacéspedes eléctricos. La Academia Americana de Pediatría recomienda que los menores de 12 años no usen estas máquinas manualmente, y los de menos de 16 no las operen montados. Con supervisión adecuada y siguiendo medidas preventivas básicas, la mayoría de estas lesiones pueden evitarse completamente.
El cortacésped eléctrico es una de las herramientas más peligrosas dentro del hogar. Cada año, más de 5.000 niños llegan a las salas de urgencias con lesiones causadas por estas máquinas, que van desde cortes profundos hasta pérdida de dedos en manos y pies, fracturas, quemaduras e incluso lesiones oculares. Los adolescentes son quienes más se accidentan mientras realizan esta tarea doméstica o para ganar dinero extra.
La buena noticia es que la mayoría de estos accidentes pueden prevenirse con precauciones sencillas. Según la Academia Americana de Pediatría, los niños deben tener al menos 12 años para usar de forma segura un cortacésped eléctrico manual, y 16 años si se trata de máquinas de conductor sentado. Lo más importante es que antes de dejarlos trabajar solos, los padres deben verificar que el hijo tenga la madurez, el buen juicio, la fuerza y la coordinación necesaria para esta tarea.
Antes de cortar el césped, es fundamental alejar a los niños más pequeños del área de trabajo a una distancia segura, preferiblemente dentro de casa. El cortacésped debe tener un mando que detenga automáticamente la cuchilla si se suelta la empuñadura. También hay que verificar las condiciones exteriores: no podar durante lluvia, con el pasto mojado o sin suficiente luz natural. La zona debe estar despejada de ramas, piedras y juguetes que puedan ser lanzados por las cuchillas.
Durante el corte, quien maneje la máquina debe usar protección auditiva, gafas de seguridad y zapatos resistentes que cubran los dedos de los pies. Si el cortacésped golpea algo, debe detenerse y apagarse para inspeccionar posibles daños. En terrenos inclinados, con un cortacésped manual debe cortarse a lo largo de la pendiente para evitar resbalar bajo las cuchillas, mientras que con máquinas de conductor debe hacerse hacia arriba y hacia abajo para prevenir vuelcos.
Finalmente, nunca se debe repostar el combustible dentro de garajes o cobertizos, sino al aire libre. El motor debe estar completamente apagado y las cuchillas totalmente detenidas antes de desatascar conductos, desmontar el recolector o alejarse de la máquina. Estos cuidados transforman una tarea potencialmente peligrosa en una actividad que los adolescentes pueden realizar de manera segura bajo la supervisión adecuada de los adultos.
Fuente original: Mediplus - Qué hay de nuevo