Córdoba clama por acción urgente del Gobierno ante crisis de gas de Canacol Energy

Canacol Energy anunció la suspensión de contratos de suministro de gas en Córdoba, generando alarma en la región. Cerro Matoso ya confirmó una reducción del 25% en sus operaciones por falta de gas, lo que pone en riesgo cientos de empleos. El gobernador Erasmo Zuleta pidió hace semanas una mesa técnica con el Ministerio de Minas y Energía, pero aún no se ha convocado, mientras la crisis avanza.
La tranquilidad que traía el suministro de gas en Córdoba se resquebrajó. Tras el anuncio de Canacol Energy sobre la suspensión de sus contratos vigentes, la Gobernación departamental encendió las alarmas y pidió al Gobierno Nacional que intervenga de inmediato. Lo que está en juego no es cualquier cosa: miles de familias necesitan ese gas para cocinar y calentar agua, pero también empresas y sectores productivos que mueven la economía de toda la región Caribe dependen de que siga fluyendo.
El panorama se agravó cuando Cerro Matoso, una de las operaciones mineras más importantes del departamento, confirmó que tendrá que reducir su operación en un 25 por ciento justamente porque no tiene suficiente gas para mantener funcionando su planta. Eso significa algo bien concreto para la gente de Córdoba: cientos de empleos en riesgo, contratos con proveedores locales que se pueden perder, y recursos por regalías, impuestos y compras que dejaron de entrar a la región.
El gobernador Erasmo Zuleta Bechara no se quedó de brazos cruzados. Desde el 19 de mayo ya había solicitado al Ministerio de Minas y Energía que armara una mesa técnica con participación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, la Agencia Nacional de Minería, la Superintendencia de Servicios Públicos y la Superintendencia de Sociedades, entre otras entidades, para tratar de anticiparse a una crisis. El ministerio mostró disposición, pero aquí está el problema: hasta ahora no han convocado la reunión.
Ante esa demora, la administración departamental apretó el acelerador e insistió en que no hay tiempo que perder. Las afectaciones ya son reales y palpables, no son una amenaza futura. "Nos preocupa la estabilidad del suministro de gas para las familias cordobesas, pero también el impacto sobre empresas como Surtigas, Cerro Matoso y otras compañías con presencia en el Caribe. Lo que está en juego es la seguridad energética, el empleo y la estabilidad económica del departamento", señaló el gobernador Zuleta, quien hizo un nuevo llamado al Gobierno Nacional para que actúe con rapidez y construya soluciones que garanticen la continuidad del servicio y protejan la actividad productiva de Córdoba.
Fuente original: Chicanoticias