Consejo de Derechos Humanos debate enfrentamiento entre Irán e Israel mientras civiles sufren

En Ginebra, el Alto Comisionado de la ONU advirtió sobre una situación "extremadamente peligrosa" en Oriente Medio y pidió negociaciones urgentes. El conflicto ha dejado decenas de miles de viviendas destruidas, hospitales y escuelas atacadas. El Consejo condenó los ataques de Irán y sus acciones contra el estrecho de Ormuz, mientras la región enfrenta riesgos nucleares y consecuencias globales para países pobres.
En las instalaciones de Ginebra donde funciona el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, se llevó a cabo un debate de alta tensión sobre el enfrentamiento entre Irán y sus adversarios en Oriente Medio. Volker Türk, Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, describió la situación como "extremadamente peligrosa e impredecible" y advirtió que el mundo corre el riesgo de una escalada que podría afectar la estabilidad global.
La violencia ha llegado a niveles alarmantes. Según reportes presentados durante la sesión, los ataques estadounidenses e israelíes efectuados desde el 28 de febrero han destruido aproximadamente 45.000 viviendas en Irán. Además, se han atacado 53 hospitales y 57 escuelas en el país, poniendo a civiles en el centro del conflicto. Las consecuencias humanitarias son devastadoras: familias han enfrentado festividades religiosas como el Eid y el Nowruz bajo los bombardeos, viviendo en constante miedo e incertidumbre.
Türk expresó profunda preocupación por los ataques dirigidos a zonas que contienen instalaciones nucleares en Irán e Israel. "Los Estados están coqueteando con una catástrofe absoluta", advirtió, refiriéndose a los riesgos de un desastre nuclear de proporciones incalculables. El conflicto, aunque se concentra en Oriente Medio, tiene repercusiones que trascienden fronteras y afectan directamente a países como Bangladesh, Filipinas y naciones de bajos ingresos en el sur de Asia.
El estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más importantes del mundo, se ha convertido en punto de tensión crítica. Las acciones de Irán para cerrar o dificultar la navegación en este paso han bloqueado el movimiento de combustibles, medicamentos, alimentos y fertilizantes. Esto ha disparado preocupaciones por crisis alimentarias y sanitarias globales. Bangladesh incluso ha tenido que cerrar universidades e implementar racionamiento de combustible, mientras que Filipinas declaró emergencia energética nacional.
Durante los debates, el embajador de los Emiratos Árabes Unidos criticó a Irán por justificar ataques contra infraestructuras civiles como aeropuertos, puertos e instalaciones turísticas. En respuesta, el embajador iraní Ali Bahreini inició un llamado a que los países vecinos formaran un frente común contra Israel y dejaran de animarlo a continuar sus operaciones.
Al final de las sesiones, el Consejo aprobó por consenso una resolución que condena firmemente los ataques iraníes, especialmente aquellos dirigidos al estrecho de Ormuz. El texto también exige que Teherán realice reparaciones rápidas y adecuadas por los daños ocasionados. Paralelamente, el Consejo celebrará este viernes otra sesión urgente solicitada por Irán, China y Cuba para analizar el bombardeo del 28 de febrero contra una escuela de niñas en Minab, que dejó más de 160 fallecidos, la mayoría menores de 7 años.
Fuente original: ONU - Oriente medio



