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Conductores, docentes y trabajadores de call center: las profesiones en riesgo de perder audición

Fuente: El Tiempo - Salud
Conductores, docentes y trabajadores de call center: las profesiones en riesgo de perder audición
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La pérdida de audición ya no es un problema exclusivo de la vejez. Conductores, docentes, trabajadores de call center y operarios de maquinaria enfrentan mayor riesgo por exposición constante al ruido. Según expertos, el 60 por ciento de estos casos es prevenible con medidas sencillas como pausas regulares, uso de protección auditiva y detección temprana. La Organización Mundial de la Salud advierte que 430 millones de personas ya necesitan rehabilitación auditiva y la cifra podría triplicarse para 2050.

La pérdida de audición dejó de ser un asunto de abuelos. El ruido constante en las ciudades, las nuevas formas de trabajar y la exposición prolongada a sonidos intensos están deteriorando la capacidad de escuchar de millones de personas en plena edad productiva. Natalia Mendoza Hernández, audióloga de GAES Amplifon, explica que "la exposición continua al ruido, sobre todo en los ambientes de ciudad, donde hay tanta contaminación auditiva", es uno de los principales culpables. A esto se suma el cambio de dinámicas laborales: después de la pandemia, muchos trabajadores migraron al teletrabajo, lo que aumentó el uso de audífonos durante toda la jornada laboral, no solo en momentos de descanso.

Hay profesiones donde el riesgo es particularmente alto. Los conductores encabezan la lista, especialmente por un detalle que pasamos por alto: "Las personas que manejan carro, por ejemplo, presentan pérdidas auditivas en el oído izquierdo, más acentuadas, por conducir con la ventana abierta", advierte Mendoza. Este oído expuesto constantemente a niveles elevados de ruido del tráfico sufre deterioro gradual. Pero los conductores no están solos. Docentes, trabajadores de call center y atención al cliente, policías de tránsito, constructores, operarios de fábricas y músicos también están en la primera línea de riesgo debido a su exposición continua a ruido excesivo.

Las cifras son alarmantes. La Organización Mundial de la Salud reporta que más de 430 millones de personas en el mundo ya necesitan rehabilitación por pérdida auditiva discapacitante. Para 2050, se estima que esta cifra superará los 700 millones. Además, casi 2.500 millones de personas podrían tener algún grado de pérdida auditiva en las próximas décadas, y más de 1.000 millones de adultos jóvenes están en riesgo de sufrir daños permanentes y evitables. El problema es que este deterioro avanza silenciosamente. Muchas personas no notan que su audición está empeorando hasta que el daño ya es considerable, combinado con el desgaste natural de la edad.

El deterioro no solo afecta la capacidad de escuchar. El zumbido en los oídos, trastornos del sueño, dificultades para comunicarse e incluso riesgos de seguridad laboral por no escuchar señales de alerta son consecuencias que también impactan la calidad de vida. La OMS advierte que la pérdida de audición no tratada puede llevar a aislamiento social, problemas cognitivos e incluso mayor riesgo de demencia.

Reconocer los primeros síntomas es crucial. Mendoza señala que uno de los signos iniciales más comunes es la aparición de "pitos en los oídos", especialmente después de estar expuesto a ruido. También están la intolerancia a sonidos fuertes, dolores de cabeza, fatiga auditiva y la necesidad de que otros repitan lo que dicen. "Esa sensación de que me es más difícil entender, de que me tienen que repetir, es una señal importante", explica la audióloga.

La buena noticia es que la mayoría de estos casos son prevenibles. La OMS estima que cerca del 60 por ciento de la pérdida auditiva en niños es evitable, y en adultos también se pueden reducir significativamente los factores de riesgo. En el trabajo, la Organización Internacional del Trabajo recomienda reducir el ruido en su origen, usar maquinaria más silenciosa, instalar barreras acústicas y limitar el tiempo de exposición. A nivel individual, Mendoza enfatiza las pausas: "si estoy expuesto a una hora de ruido, lo ideal es tener una pausa de 15 minutos para evitar la fatiga auditiva". También recomienda no sumar audífonos a alto volumen en momentos de descanso si el trabajo ya es ruidoso, y para conductores, una medida sencilla es mantener las ventanas cerradas.

Finalmente, tanto expertos como organismos internacionales coinciden en lo fundamental: la detección temprana. La OMS recomienda pruebas auditivas periódicas, especialmente en personas expuestas a ruido o en entornos laborales de riesgo. Mendoza refuerza que "el enfoque de la salud debería ser preventivo, no curativo", e invita a hacerse controles aunque uno no sienta cambios en su audición: "aunque uno no sienta nada extraño en su audición, es bueno ver cómo está".

Fuente original: El Tiempo - Salud

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