ÚltimasNoticias Colombia

Economía y Finanzas

Conductores de Uber en Colombia: atrapados entre deudas, bajos ingresos y sin pensión asegurada

Fuente: El Colombiano - Negocios
Conductores de Uber en Colombia: atrapados entre deudas, bajos ingresos y sin pensión asegurada
Imagen: El Colombiano - Negocios Ver articulo original

Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo revela que los conductores de Uber en Colombia ganan apenas 5,4 dólares por hora, muy por debajo del promedio regional. El 85,8% tiene deudas y solo el 36% cotiza a pensión, lo que deja a estos trabajadores sin protección para la vejez. Aunque la mayoría aprecia la flexibilidad horaria, cada vez más dependen exclusivamente de Uber para vivir, convirtiendo lo que era un ingreso complementario en su única fuente de dinero.

Cuando hablamos de la economía de plataformas en Colombia, solemos pensar en un complemento: alguien que maneja Uber los fines de semana para ganar un dinero extra. Pero la realidad es mucho más cruda. Un análisis del Banco Interamericano de Desarrollo que entrevistó a más de 13.000 conductores de Uber en ocho países de América Latina descubrió que para la mayoría de los colombianos que conducen esta plataforma, no es un "extra" sino la forma en que sostienen a sus familias día a día.

Los números son preocupantes. En Colombia, un conductor de Uber gana en promedio 5,4 dólares por hora. Eso significa que para ganar lo que gana un trabajador promedio en la región por una hora de trabajo, un colombiano debe manejar más tiempo. Peor aún: casi uno de cada cuatro conductores en el país (el 22,6%) depende exclusivamente de Uber para vivir. Hace apenas cuatro años, en 2019, esta cifra era del 15,5%. La tendencia es clara: más gente está quedando atrapada en una única fuente de ingresos cada vez más frágil.

La carga de deudas es abrumadora. En Colombia, el 85,8% de los conductores reconoce tener deudas y el 70,4% dice que le cuesta pagarlas. Esto no es accidental: cuando los ingresos son volátiles y bajos, no hay margen para ahorrar ni para manejar emergencias. Entonces llega una reparación al coche, una enfermedad familiar, o simplemente un mes con menos viajes, y la deuda crece. El Banco Interamericano advierte que Uber funciona más como un "amortiguador" de crisis que como un trabajo de verdad: ofrece dinero rápido, pero no ofrece estabilidad.

El vacío más grave está en la seguridad social. Solo el 36% de los conductores colombianos hace aportes a pensión. Eso significa que casi siete de cada diez personas que conducen Uber terminarán la vida sin jubilación garantizada. Es cierto que el 74% tiene algún tipo de cobertura en salud, lo que es mejor que el promedio nacional, pero la pensión es el problema mayor. Muchos conductores dicen que quieren ahorrar para la vejez, pero simplemente no pueden hacerlo con los ingresos que tienen.

Curiosamente, los conductores colombianos tienden a tener educación: el 74% completó la educación terciaria o superior, y el 9,4% tiene posgrado. No son personas sin preparación escogiendo Uber por falta de alternativas. Muchos lo hacen porque perdieron trabajos formales o porque necesitan ingresos mientras buscan empleo estable. La flexibilidad es real y muchos valoran poder trabajar entre 10 y 30 horas semanales en lugar de estar atados a un horario de oficina. Pero esa flexibilidad tiene un costo oculto: nadie los protege cuando se enferman, cuando envejecen, o cuando hay una crisis económica.

El Banco Interamericano de Desarrollo plantea una pregunta incómoda a los gobiernos: "La pregunta para los responsables de política pública no es si el trabajo en plataformas debe existir, sino cómo garantizar que la flexibilidad no implique sacrificar la seguridad a largo plazo". Los conductores no piden que Uber los convierta en empleados tradicionales. Solo quieren mantener su autonomía pero con respaldo: acceso a pensión, protección ante accidentes o enfermedad. El organismo propone crear sistemas de protección social "portables" que acompañen al trabajador incluso cuando cambia de plataforma. Mientras eso no suceda, miles de colombianos seguirán navegando una realidad incómoda: flexibilidad inmediata, pero inseguridad permanente.

Fuente original: El Colombiano - Negocios

Noticias relacionadas