Condenado a 18 años por matar a taxista que no le cobró la carrera en Bello
Un juez condenó a Maximino Mosquera Córdoba a 18 años de cárcel por asesinar a un taxista en enero en el norte del área metropolitana de Medellín. El homicidio ocurrió cuando el pasajero se negó a pagar la carrera iniciada en Niquía y atacó al conductor con un arma cortopunzante en el pecho. Tras cometer el crimen, intentó huir lanzándose al río Medellín pero fue capturado por la Policía Nacional pocos minutos después.
La justicia llegó para un crimen que conmovió a los transportadores del Valle de Aburrá. Un juez de conocimiento condenó a Maximino Mosquera Córdoba a 18 años de prisión por el asesinato de un taxista que ocurrió el 20 de enero en el norte de la zona metropolitana. La condena se avaló después de que la Fiscalía General de la Nación y la defensa del acusado llegaran a un preacuerdo sobre su responsabilidad en los hechos.
Todo comenzó cuando el hombre de 36 años abordó un taxi en el barrio Niquía, en Bello, con destino hacia Girardota. Según las investigaciones adelantadas por la Seccional Medellín, al llegar al punto de destino pactado, el pasajero se negó a cancelar el valor del servicio. Lo que pudo haber sido una discusión más sobre dinero se convirtió en una tragedia cuando Mosquera Córdoba atacó al conductor con un arma cortopunzante, hiriéndolo gravemente en el pecho.
El taxista fue llevado de urgencia a un centro asistencial, pero la herida era demasiado profunda. Falleció horas después sin poder salvarse. El crimen dejó sin padre a una familia y sin compañero a los demás transportadores que conocían al difunto.
Lo que pasó después mostró la desesperación del atacante. Inmediatamente después de cometer el delito, intentó escapar lanzándose a las aguas del río Medellín, buscando desaparecer entre las corrientes. Pero su intento fue breve. Unidades de la Policía Nacional lo capturaron minutos después cuando salía del afluente, mojado y sin opciones de fuga.
La condena es por homicidio agravado, y Mosquera Córdoba deberá cumplir los 18 años en un establecimiento carcelario que designe el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC). La decisión quedó en firme, cerrando así un proceso que devolvió algo de justicia a la familia del taxista asesinado por no querer abrir el bolsillo.
Fuente original: Minuto30


