El Valle de Aburrá interviene 26 quebradas para frenar inundaciones y proteger infraestructura
El Área Metropolitana y la Alcaldía de Medellín ejecutan el programa Mi Río, Mis Quebradas con inversiones superiores a 663 mil millones de pesos. Las obras se distribuyen en 26 frentes estratégicos en toda la región, con quebradas como La Honda ya avanzada en más del 90 por ciento de su intervención. El objetivo es reducir riesgos de inundación, proteger la infraestructura vial y férrea, y recuperar los espacios ambientales alrededor de las fuentes hídricas del territorio.
En el Valle de Aburrá está en marcha una ofensiva ambiental para cuidar lo que durante años ha estado descuidado: las quebradas y ríos que atraviesan la región. El Área Metropolitana y la Alcaldía de Medellín pusieron en aceleración el programa Mi Río, Mis Quebradas, una apuesta de recuperación hídrica que busca no solo evitar desastres en temporada de lluvia, sino devolver a las comunidades acceso a sus fuentes de agua. La inversión supera los 663 mil millones de pesos y se desarrolla en 26 frentes de trabajo dispersos por toda la ciudad y el Valle.
La iniciativa responde a una realidad que golpea a miles de hogares cada año: las inundaciones. Por eso las autoridades ambientales se enfocaron en intervenir los puntos más críticos. La quebrada La Honda lleva un avance de más del 90 por ciento en sus obras, mientras que La Aguadita alcanza el 80 por ciento. También avanzan proyectos en El Pelón con un 71 por ciento, Altavista con 60 por ciento y La Malpaso con 50 por ciento. Paralelamente, se adelantan trabajos en otros afluentes como La Chorrera, La Cabuyala, La Feria y Toscana, además de sectores como Caño 1, La Batea y Primavera Norte. Además, ya están en fase de estudios y diseños varias quebradas estratégicas para intervenciones futuras.
No se trata solo de limpiar cauces. Las autoridades también están trabajando sobre 15 puntos críticos del río Aburrá-Medellín, especialmente donde hay riesgo de erosión que amenaza infraestructura vial y férea. Gran parte de estos trabajos se concentran en el sur del Valle, en tramos como Poblado-Aguacatala y Aguacatala-Ayurá en Itagüí. En Bello, por su parte, se realizan obras cerca de donde desemboca la quebrada La García para estabilizar la autopista Regional Norte. El objetivo es mantener protegida la línea férrea del Metro de Medellín y prevenir emergencias cuando llueve intenso.
Pero el programa va más allá de solo contener agua. Incluye restauración ecológica, educación ambiental y recuperación de espacio público alrededor de las fuentes. La idea es que los habitantes del Valle recuperen la relación con sus quebradas, que se conviertan en corredores verdes y azules donde se respire aire limpio y se entienda el valor ambiental que representa el agua en el territorio. Es, en otras palabras, una apuesta para cambiar la manera en que la región ha tratado histórico sus ríos y quebradas.
Fuente original: Hora 13 Noticias



