Con un balón en los pies: cómo el fútbol se convierte en salvavidas para niños en zonas de conflicto

Save The Children lanzó "Cracks", una iniciativa que usa el fútbol como herramienta para proteger a menores en municipios vulnerables de Colombia. Mientras 3.7 millones de niños viven bajo amenaza de grupos armados y violencia, las escuelas deportivas buscan ofrecerles espacios seguros donde desarrollarse, estudiar y alejarse de la criminalidad. La organización recauda fondos para establecer estos programas que ya han mostrado resultados concretos en la vida de decenas de jóvenes.
En Colombia, millones de niños despiertan cada día en territorios donde el conflicto armado ha dejado solo desolación. Escuelas en ruinas, grupos criminales reclutando menores a la fuerza, veredas sin servicios básicos y toques de queda que aterrorizan a las comunidades. Al menos 3.7 millones de niñas, niños y adolescentes enfrentan esta realidad brutal. La Cruz Roja ha documentado apenas en 2025 un total de 65 desapariciones de menores en cinco departamentos, mientras que según el Observatorio de Niñez y Conflicto Armado de la COALICO, en el mismo año 292 eventos de conflicto armado afectaron directamente a más de 379 mil menores. Antioquia ha sido uno de los territorios más golpeados.
Ante este panorama desgarrador, Save The Children puso en marcha "Cracks", un programa que apuesta por algo tan simple como transformador: el fútbol. La iniciativa recauda fondos para abrir escuelas de fútbol en municipios olvidados por el Estado, porque ya está probado que el deporte en espacios seguros ayuda a que los menores terminen sus estudios, construyan tejido social y se alejen de las garras del crimen organizado. "El deporte construye comunidad y entornos protectores para la niñez, pero en muchas comunidades de Colombia no hay espacios deportivos donde niños, niñas y adolescentes puedan jugar, aprender y ser felices", explica la organización. Los números que respaldan esta necesidad son contundentes: el 96 por ciento de jóvenes dice que en su municipio no hay infraestructura para el tiempo libre, y el 79 por ciento considera que las oportunidades son malas.
Lo que hace especialmente importante a "Cracks" es que además de ofrecer fútbol, busca cerrar brechas de género que están enquistadas desde el hogar. Mientras el 33 por ciento de los hombres dedica su tiempo libre a labores domésticas, el 53 por ciento de las niñas y adolescentes lo hace, cargando sobre sus hombros responsabilidades que les impiden desarrollarse como personas. Las escuelas que suma esta iniciativa tienen enfoque de género precisamente para romper esos patrones.
Los resultados ya se ven en las historias de quienes han participado. Una adolescente que pasó por estos programas compartió su transformación: "El fútbol me devolvió la confianza. Hoy entreno a las niñas del barrio y volví al colegio. Sueño con estudiar educación física". Su nombre se mantiene reservado para protegerla. Más allá de la confianza, hay ciencia detrás: hacer entre 30 y 59 minutos diarios de actividad física reduce en 56 por ciento la probabilidad de problemas de salud mental en adolescentes.
No es Save The Children la única organización que ha visto en el balón una herramienta de paz. La Cruz Roja también fundó escuelas de fútbol, aprovechando cada gol y cada falta para compartir información vital: "Hemos aprovechado estos espacios, porque cada vez que anotaban un gol o se cometía una falta compartíamos información sobre los riesgos que enfrentan las comunidades y cómo pueden protegerse", cuenta la organización. Una estudiante de estos programas lo resume bien: "Esto me ha ayudado mucho a mí, porque me ha enseñado a trabajar en equipo y he socializado más con mis compañeros".
El Comité Internacional de la Cruz Roja ha confirmado que Colombia enfrenta en 2025 una de sus crisis humanitarias más graves de la última década, con un fracaso especialmente grave en la protección de la infancia. El 46 por ciento de los reclutamientos forzados inician en espacios cotidianos: el barrio, el centro del pueblo, los lugares donde los menores viven, estudian y juegan. Por eso "Cracks" apuesta por recuperar esos espacios y convertirlos en territorio seguro.
Para quien quiera sumarse, Save The Children abrió dos caminos. Durante la transmisión de partidos del Mundial por RCN aparecerá un código QR que lleva directamente a la plataforma de donaciones. También se puede acceder a la página de la organización para hacer aportes que van desde 10 mil hasta 100 mil pesos. Como lo expresó la misma organización: "Mientras el mundo se prepara para vivir la emoción del Mundial, hoy tenemos la oportunidad de jugar el partido más importante: el de la niñez (...) Los y las cracks están allí, y en comunidad les vamos a impulsar sus sueños".
Fuente original: El Colombiano - Colombia