Comerciantes piden frenar el alza del salario mínimo: advierten riesgo para 700.000 empleos

Fenalco solicita revisar técnicamente el aumento del 23,7% al salario mínimo que fue suspendido por el Consejo de Estado. El gremio argumenta que un incremento desconectado de la productividad amenazaría empleos formales y afectaría especialmente a micro y pequeñas empresas. La mesa de concertación entre empresarios y sindicatos se prepara para renegociar las cifras.
El sector comercial encendió nuevamente el debate sobre el salario mínimo. Fenalco, la principal asociación de comerciantes, pide que se revise con mayor rigor técnico el incremento del 23,7% que fue suspendido por el Consejo de Estado. Ahora que se abre una nueva mesa de negociación entre empresarios y centrales obreras, el gremio advierte que insistir en ese nivel de aumento introduce riesgos significativos para el empleo formal en el país.
Según Fenalco, mantener ese incremento podría poner en riesgo más de 700.000 empleos formales y dificultar la creación de trabajo digno para cerca de 2,1 millones de personas desempleadas. El gremio señala que el problema es especialmente grave en un contexto donde el crecimiento económico es limitado y la mayoría del tejido empresarial está conformado por micro y pequeñas empresas con poca capacidad para absorber estos costos. Las micro y pequeñas empresas representan el 93% del tejido empresarial colombiano, según el comunicado.
El punto central de la crítica de Fenalco es que el Gobierno no explicó claramente cómo ponderó variables clave como la productividad, la inflación y el crecimiento del PIB al definir el porcentaje de aumento. Esto fue justamente lo que llevó al Consejo de Estado a suspender el decreto anterior. El gremio enfatiza que el nuevo decreto debe basarse únicamente en cifras oficiales y en lo que establece la Ley 278 de 1996, sin modificar los parámetros ya acordados en el proceso de concertación.
La preocupación de los comerciantes va más allá de lo jurídico. Advierten que cuando los costos laborales suben sin estar respaldados por productividad real, las empresas trasladan esos gastos a los precios finales. Como ejemplo, Fenalco cita los aumentos registrados entre enero de 2025 y enero de 2026 en sectores sensibles: transporte subió 25%, comida fuera del hogar aumentó cerca de 39%, y salud se incrementó 20%. Estos mayores precios terminan reduciendo el poder adquisitivo de los mismos trabajadores que se buscaba proteger con el aumento salarial.
El comercio es uno de los principales generadores de empleo en Colombia, y Fenalco insiste en que necesita reglas claras y predecibles para sostener su actividad. El gremio reiteró su disposición a participar en la Comisión de Concertación como garante del cumplimiento del fallo del Consejo de Estado, pero dejó claro su desacuerdo con mantener el 23,7%. Según su presidente, Jaime Alberto Cabal, "la mejor política salarial es aquella que garantiza crecimiento, empleo y confianza en el mediano y largo plazo, no la que promete más en el corto plazo".
Fuente original: Portafolio - Empleo