Comer más plantas reduce hasta 39% el riesgo de cáncer de mama, según investigación

Un análisis de más de 3 mil mujeres muestra que las dietas vegetales saludables, ricas en frutas, verduras y granos integrales, disminuyen significativamente el riesgo de cáncer de mama. El estudio, publicado en Nutrition Reviews con participación de la Universidad de La Laguna, advierte que no todas las dietas vegetales protegen: las que incluyen bebidas azucaradas y cereales refinados aumentan el riesgo. Los investigadores destacan que los alimentos integrales aportan fibra y componentes con propiedades anticancerígenas.
Una investigación publicada en la revista Nutrition Reviews, en la que participó la Universidad de La Laguna, trae buenas noticias para quienes buscan reducir el riesgo de cáncer de mama: una alimentación basada en plantas saludables puede disminuir esa probabilidad hasta en un 39 por ciento.
El metaanálisis, que reunió información de más de 3 mil mujeres, utilizó tres índices diferentes para medir cómo afectaban los patrones alimentarios en la salud. Los hallazgos fueron claros: las dietas ricas en frutas, verduras y granos integrales generan una protección importante contra esta enfermedad. Pero hay un pero importante que los investigadores subrayan: no todo lo que se llama "dieta vegetariana" es benéfico. Las dietas vegetales pobres en nutrientes, cargadas de bebidas azucaradas y cereales refinados, se relacionaron con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama.
La explicación detrás de estos resultados tiene que ver con la composición de los alimentos integrales. Los expertos explican que estos aportan fibra y fitoquímicos (compuestos naturales de las plantas con efectos protectores) que poseen propiedades anticancerígenas. Además, estos alimentos ayudan a reducir los niveles de estrógenos en el cuerpo al favorecer su eliminación a través de las heces.
Lo interesante de este estudio es que es el primero en hacer esta distinción tan clara entre dietas vegetales de calidad y las que no lo son. Los especialistas señalan que es fundamental seguir investigando cómo estas alimentaciones no solo previenen el cáncer, sino cómo también pueden impactar el pronóstico y la supervivencia de las mujeres que ya han sido diagnosticadas con esta enfermedad.
Fuente original: La Guajira Noticias


