Colombia tarda más de cinco años en acceder a medicamentos innovadores: experto advierte sobre decisiones electorales

Los tiempos de espera para que los medicamentos aprobados internacionalmente lleguen a los pacientes colombianos se han alargado significativamente, pasando de casi tres años en 2022 a más de cinco años en la actualidad. Según datos de la consultora IQVIA presentados en Brasil, el cuello de botella está en las aprobaciones del Invima, no en los trámites posteriores. El investigador Oscar Courtney advierte que Colombia enfrenta un punto crítico en su sistema de salud y que los votantes deben tomar decisiones determinantes en próximas elecciones.
La espera para que un medicamento innovador llegue a manos de los pacientes colombianos se ha vuelto un verdadero calvario. Los datos presentados por IQVIA, consultora líder en analítica para el sector farmacéutico, durante el Fifarma Annual Summit 2026 en Brasilia revelan que ahora el proceso toma 68 meses en total: 41 meses desde que la FDA y la Agencia Europea de Medicamentos aprueban un fármaco hasta que llega al país, más 27 meses adicionales antes de que esté disponible para los pacientes. Todo esto suma poco más de cinco años. Comparado con 2022, cuando la espera total rondaba los 35 meses, el retroceso es evidente y preocupante.
Oscar Courtney, investigador senior de IQVIA, explica que detrás de estos números está una realidad más compleja. "Lo que vemos en el estudio sobre el acceso a medicamentos en Colombia se debe a varios factores. Uno: el sistema público cubre básicamente toda la población. Obviamente, hay diferencias en zonas rurales comparado con áreas urbanas, pero abarca a toda la población", señaló durante la entrevista con EL COLOMBIANO. Courtney reconoce que Colombia ha construido durante treinta años un modelo único en la región: ha invertido en tecnologías nuevas, creado espacios para que productos innovadores entren a través de ensayos clínicos y desarrollado herramientas como MIPRES que permiten a los médicos recetar medicamentos de nueva generación apenas estén aprobados en el país.
Sin embargo, el cuello de botella actual no está en los mecanismos de acceso, sino en las aprobaciones del Invima. "El tiempo sí se está alargando, pero en realidad es porque hay menos aprobaciones del Invima (Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos) y eso hace que se alargue el tiempo", explicó Courtney. El problema, aclara, no es que el sistema tarde más en procesar medicamentos, sino que hay menos nuevas moléculas siendo aprobadas, lo que crea un estrangulamiento que impide el flujo de innovación farmacéutica hacia los pacientes.
Otra tendencia que preocupa es el crecimiento del sector privado en la provisión de medicamentos. Courtney observó que "este año vimos un poco más participación en el sector privado comparado a otros años. Misma tendencia en Ecuador, donde el sistema público se ha visto aún más retado. Entonces el sector privado empieza a tomar un papel más importante". Aunque advierte que el sector privado nunca reemplazará al público, esta dinámica muestra grietas en el sistema de aseguramiento.
Courtney es enfático al hablar del modelo de salud que Colombia implementó desde 1993. "Sobre el modelo que empezó a implementar Colombia desde 1993 es un modelo único en la región y se lo puedo decir viendo otros sistemas en el mundo, como Canadá, Australia, Japón o China". Reconoce que el país siempre se ha destacado en la región por la forma en que diseñó y administró este sistema. Pero advierte que estamos en un momento decisivo: "Hoy en día vemos un cambio y es un punto de partida muy importante. Si vamos a mantener y buscar las maneras de eficientar y hacerlo más sostenible o si se va a cambiar".
Con esa preocupación de fondo, Courtney lanza un llamado directo a los ciudadanos colombianos sobre lo que está en juego en las próximas elecciones. "Los votantes tienen que tomar decisiones muy fuertes este año y esperamos que sea para bien", dice. El mensaje es claro: las decisiones electorales que tomen los colombianos determinarán si el sistema de salud que otros países ven como modelo en el mundo logra recuperarse o continúa deteriorándose.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

