Colombia sacrificará 80 hipopótamos para frenar invasión de la especie en ecosistemas

El Ministerio de Ambiente autorizó la eutanasia de 80 hipopótamos en el Magdalena Medio durante el segundo semestre de 2026. La población actual ronda los 200 individuos, cifra que podría triplicarse en los próximos años si no se implementan controles. Estos animales, introducidos ilegalmente hace décadas, representan una amenaza para la biodiversidad acuática colombiana por la degradación del agua y el impacto en especies nativas como peces y manatíes.
El Ministerio de Ambiente de Colombia tomó la decisión de autorizar la eutanasia de 80 hipopótamos como parte de una estrategia de control ambiental en el Magdalena Medio. La medida, que se ejecutaría en el segundo semestre de 2026, busca contener el crecimiento acelerado de estos animales cuya expansión sin control se ha convertido en un problema tanto ambiental como de seguridad pública.
La población de hipopótamos en el país ha crecido notoriamente. Mientras en 2022 se registraban 169 ejemplares, las proyecciones actuales indican que ya hay alrededor de 200 individuos en territorio nacional. Lo preocupante es que sin intervención, esta cifra podría alcanzar los 500 en los próximos años. La ministra de Ambiente Irene Vélez explicó que "estamos hablando de un proceso de eutanasia, que es lo técnicamente recomendado" y agregó que "el plan de choque busca que se reduzcan los individuos al menos en ese número".
La presencia de estos mamíferos en Colombia tiene un origen particular. Todo comenzó en los años 80 cuando el narcotraficante Pablo Escobar introdujo ilegalmente 4 hipopótamos en su hacienda Nápoles. Tras su muerte, los animales escaparon y se expandieron sin control por la cuenca del Magdalena, adaptándose sorprendentemente bien a las condiciones locales y reproduciéndose con rapidez.
El problema radica en que los hipopótamos no tienen depredadores naturales en Colombia. Esto ha permitido que se multipliquen sin restricciones y alteren gravemente los ecosistemas acuáticos. Estos animales acumulan materia orgánica que degrada la calidad del agua, afectando directamente a especies nativas como peces, manatíes y nutrias. El impacto no es solo ambiental: también representa un riesgo para las comunidades cercanas que conviven con estos animales de gran tamaño y comportamiento impredecible.
Científicos colombianos han sido claros en sus recomendaciones. Estudios realizados en 2022 sugieren que el país necesitaría retirar aproximadamente 33 hipopótamos por año para lograr un control efectivo de la población. Sin embargo, la decisión de recurrir a la eutanasia ha generado reacciones encontradas entre sectores que defienden el bienestar animal y quienes consideran que la intervención es urgente para proteger la biodiversidad y las comunidades de la región.
Fuente original: El Tiempo - Vida